Desde su llegada en septiembre, iOS 26 ha dado mucho de qué hablar. La nueva versión del sistema operativo de Apple debutó con cambios llamativos, entre ellos la renovada interfaz Liquid Glass, que prometía una experiencia visual más fluida y moderna. Sin embargo, todo indica que no todos los usuarios estarían convencidos de dar el salto de inmediato.
Tradicionalmente, las actualizaciones de iOS suelen alcanzar una adopción rápida en sus primeras semanas. No obstante, en el caso de iOS 26, algunos registros externos sugieren un ritmo más lento de lo habitual. Cabe aclarar que Apple no ha publicado cifras oficiales, por lo que los datos disponibles se basan en estimaciones independientes y presentan diferencias notables entre sí.
De acuerdo con algunas mediciones, una gran parte de los usuarios continuaría utilizando versiones anteriores del sistema, mientras que solo una fracción habría instalado iOS 26 o alguna de sus actualizaciones. Estas cifras contrastan con otros reportes que sitúan la adopción del nuevo sistema en niveles mucho más cercanos a lo que suele verse tras cada lanzamiento anual.
Las discrepancias se explican, en parte, por las distintas metodologías utilizadas para estimar el uso de cada versión del sistema. Aun así, el debate está abierto: ¿los usuarios están siendo más cautelosos esta vez o simplemente se trata de una percepción distorsionada por datos incompletos?
Lo cierto es que iOS 26 introduce uno de los rediseños más importantes de los últimos años, algo que muchos llevaban tiempo esperando. Por eso, no sería extraño que, con el paso de las semanas, más personas se animen a actualizar y explorar las novedades del sistema.
Mientras tanto, la conversación continúa y iOS 26 sigue siendo uno de los temas más comentados entre quienes disfrutan mantenerse al día con la evolución del software de Apple.