La Academia de la Grabación anunció que la ceremonia de los Premios Grammy se celebrará el siete de febrero de dos mil veintisiete y que la transmisión en Estados Unidos dejará de emitirse por CBS para pasar a ABC, además de estar disponible en las plataformas Hulu y Disney+.
La decisión marca el fin de más de cinco décadas de relación con CBS y el inicio de un acuerdo que colocará a Disney como nuevo hogar televisivo y de streaming del evento.
El cambio responde a un pacto por varios años que permitirá a ABC y a las plataformas del grupo ofrecer la gala en vivo y contenido relacionado, una estrategia orientada a multiplicar audiencias entre la televisión tradicional y los servicios digitales. Fuentes vinculadas a la negociación indican que el acuerdo contempla también producciones especiales y presencia ampliada de la Academia en el ecosistema Disney.
La fecha establecida —el siete de febrero de dos mil veintisiete— sitúa a los Grammy en el calendario temprano del año televisivo, lo que facilita su programación simultánea en canales y plataformas. Para el público, el cambio implica nuevas opciones de acceso: además de la emisión lineal en ABC, los suscriptores de Hulu y Disney+ podrán seguir la ceremonia por streaming.
La transición tiene implicaciones comerciales y simbólicas: CBS pone fin a una relación histórica de más de cincuenta años con la entrega de premios, mientras que Disney refuerza su perfil como destino de grandes eventos en vivo, siguiendo una tendencia que une espectáculos tradicionales con su oferta de streaming. Analistas señalan que la jugada busca captar audiencias jóvenes y fidelizar suscriptores a través de contenidos en directo de alto impacto.
Para la industria musical, la mudanza supone un cambio en la ventana de exposición y en la estrategia promocional previa a la gala, ya que la integración con plataformas de streaming permitirá formatos complementarios y mayor distribución internacional.
La Academia adelantó que en los próximos meses ofrecerá más detalles sobre la producción, la votación y los especiales que acompañarán la ceremonia en su nueva casa.
Los fanáticos y medios en Latinoamérica, incluida Guatemala, deberán seguir los comunicados oficiales sobre horarios y señales locales, aunque la confirmación de la fecha y del nuevo distribuidor ya permite anticipar cobertura multiplataforma y opciones de transmisión en línea a partir de dos mil veintisiete.