El showrunner de la serie distópica The Boys, Eric Kripke, ha respondido con ironía a la crítica de Elon Musk sobre el final de la quinta y última temporada de la ficción de Amazon Prime Video.
Tras el estreno del capítulo conclusivo, el magnate respondió con una sola palabra a un comentario en X: “patético”, lo que desató un pequeño escándalo en redes y una reacción contundente del creador.
La polémica arrancó cuando un usuario de X culpó al equipo de guionistas de convertir al personaje Homelander en una analogía directa del expresidente estadounidense Donald Trump, y calificó el desenlace como una “fantasía sexual perturbadora” proyectada sobre la figura política.
En ese contexto, Musk replicó al hilo con el término “pathetic”, sin agregar más explicaciones, lo que bastó para que el mensaje se viralizara entre fans de la serie.
Kripke, en vez de tomarlo a mal, decidió aprovechar el comentario de Musk como si fuera una reseña oficial. En su cuenta de X, el showrunner citó la respuesta del empresario y escribió que jamás recibirá una crítica mejor que esa, en un tono claramente sarcástico.
La frase se ha difundido rápido entre la comunidad de espectadores, que ya ven el intercambio como parte casi inevitable del impacto cultural de la entrega final.
La temporada final de The Boys ha generado reacciones muy divididas entre la audiencia, con debates sobre el manejo de Homelander, la ausencia de ciertos personajes y el tono cada vez más crudo de la narrativa. Sin embargo, la reacción de Musk ha centrado buena parte de la atención en cómo la serie se enfrenta a figuras reales del poder político y económico, y en qué medida su crítica se percibe como excesiva o acertada.
El tono provocador tanto de la serie como de la respuesta de Kripke refuerza la identidad de The Boys como sátira ácida de la industria del entretenimiento, la corporación y el culto a la figura del superhéroe.
Lo que comenzó como un comentario aislado sobre un final polémico se ha convertido en un ejemplo de cómo ficción y personalidades mediáticas pueden cruzarse en las redes, generando titulares que traspasan la pantalla y alimentan el debate público.