La actriz canadiense‑estadounidense Catherine O’Hara, conocida mundialmente por interpretar a Kate McCallister, la madre de Kevin McCallister en “Mi Pobre Angelito”, falleció a los 71 años el pasado 30 de enero en Los Ángeles, y ahora se ha revelado la causa de su muerte.
De acuerdo con el certificado de defunción del condado de Los Ángeles, O’Hara murió a consecuencia de una embolia pulmonar, una complicación grave que ocurre cuando un coágulo de sangre bloquea una arteria en los pulmones.
El documento oficial señala además que la embolia pulmonar se produjo en el contexto de un cáncer de recto, identificado como la enfermedad de base que contribuyó al deceso. La actriz había sido hospitalizada en el Saint John’s Health Center de Santa Mónica tras ser trasladada desde su residencia en el barrio de Brentwood, donde los servicios de emergencia recibieron una llamada por dificultad respiratoria en la madrugada del día de su muerte
En un principio, su agencia solo informó que O’Hara había fallecido “tras una breve enfermedad”, sin detallar el diagnóstico, lo que generó incertidumbre entre sus seguidores. Con la publicación del certificado de defunción, medios especializados han precisado que el cáncer de recto había sido tratado por un oncólogo que la atendía desde marzo del año anterior y que la había visto por última vez pocos días antes de su fallecimiento.
Catherine O’Hara deja un legado que va mucho más allá de “Mi Pobre Angelito”, con una carrera que incluye clásicos como “Beetlejuice”, la serie “Schitt’s Creek”, donde encarnó a la excéntrica Moira Rose, y recientes apariciones en proyectos como la segunda temporada de “The Last of Us” y la secuela de “Beetlejuice”. Su trabajo le valió múltiples reconocimientos, entre ellos varios premios Emmy y Globos de Oro, consolidándola como una de las figuras más queridas del humor y la comedia en cine y televisión.
La noticia de su muerte conmovió a colegas y fanáticos en todo el mundo, quienes recordaron su capacidad para combinar comedia ácida con un profundo sentido del personaje. Aunque su partida deja un vacío en la industria, su filmografía seguirá siendo referencia para nuevas generaciones de actores y espectadores que crecieron con su rostro en películas y series que marcaron época.
La familia de O’Hara ha pedido privacidad en este momento de duelo, mientras se prepara un servicio íntimo en su memoria. Su legado quedará plasmado en personajes inolvidables que, a pesar del dolor detrás de su muerte, siguen trayendo sonrisas y nostalgia a millones de hogares cada temporada navideña.