El actor James Van Der Beek, conocido mundialmente por dar vida a Dawson Leery en la serie juvenil Dawson’s Creek, murió a los 48 años, según confirmó su familia a través de un comunicado publicado en sus redes sociales oficiales. La noticia también fue corroborada por su representante, quien informó a medios estadounidenses sobre el fallecimiento del intérprete, figura clave de la televisión adolescente de finales de los años noventa y principios de los dos mil.
Van Der Beek había hecho pública en 2024 su batalla contra un cáncer colorrectal en estadio avanzado, diagnóstico que, según explicó entonces, llevaba un tiempo enfrentando de manera privada junto a su familia. Aunque en entrevistas y publicaciones aseguró sentirse bien y enfocado en los tratamientos, con el tiempo se supo que incluso llegó a subastar objetos icónicos de su carrera para afrontar los costos médicos, lo que abrió un debate sobre las condiciones de salud y protección económica de actores que marcaron época en la televisión.
Nacido en 1977, James Van Der Beek se convirtió en un rostro generacional gracias a Dawson’s Creek, serie que se emitió de 1998 a 2003 y lo presentó como un adolescente soñador, sensible y apasionado por el cine, cuya vida en un pequeño pueblo costero conectó con millones de jóvenes en todo el mundo. A partir de ese éxito, protagonizó la película Varsity Blues y participó en producciones como The Rules of Attraction, además de asumir papeles recurrentes en series como CSI: Cyber y la comedia Don’t Trust the B—- in Apartment 23, donde interpretó una versión satírica de sí mismo.
Con el paso de los años, Van Der Beek supo reapropiarse de la huella que dejó su personaje, especialmente tras la viralización del famoso meme de Dawson llorando, que él mismo revisitó con humor en proyectos posteriores. Esa capacidad de reírse de su propia imagen pública, sumada a su disposición a conectar con los fans a través de redes sociales y eventos, reforzó una relación cercana con quienes crecieron viéndolo en pantalla y lo convirtieron en uno de los símbolos más reconocibles de la cultura pop de los noventa.
Tras conocerse su muerte, colegas, amigos y figuras de la industria comenzaron a publicar mensajes de despedida en redes sociales, destacando su espíritu generoso, su sentido del humor y la valentía con la que enfrentó la enfermedad. Compañeros de Dawson’s Creek y otras producciones recordaron anécdotas de rodaje y subrayaron el impacto que tuvo tanto en su vida personal como en la televisión, mientras fanáticos de distintas generaciones compartieron escenas, fotos y recuerdos que dan cuenta del lugar que Van Der Beek ocupa en la memoria colectiva.
En el plano profesional, el legado de James Van Der Beek se proyecta más allá de Dawson’s Creek, con participaciones recientes en proyectos televisivos y una última aparición que se espera en una precuela de Legalmente rubia, donde su trabajo adquirirá inevitablemente una dimensión póstuma.
En lo personal, deja a su esposa, Kimberly, y a sus hijos, quienes en su mensaje de despedida destacaron que el actor afrontó sus últimos días con coraje, fe y serenidad, pidiendo privacidad mientras atraviesan el duelo por la pérdida de una figura que, para ellos, fue mucho más que un ícono de la pantalla.