A casi tres décadas de haberse convertido en el grupo pop más famoso del mundo, los BackstreetBoys han vuelto a dar de qué hablar. Los integrantes de la icónica banda estadounidense revelaron recientemente su deseo de ser los protagonistas del show de medio tiempo del Super Bowl 2027, uno de los escenarios más codiciados de la industria musical.
La noticia surge en medio de un resurgimiento de la nostalgia por la música de los noventa y principios de los 2000, que ha llevado a muchos artistas de esa época a retomar giras y proyectos especiales. El quinteto, conformado por AJ McLean, Howie Dorough, Nick Carter, Kevin Richardson y Brian Littrell, ha mantenido una sólida base de fans a nivel mundial y continúa presentándose con llenos totales en sus conciertos.
Aunque la NFL aún no ha anunciado ningún plan para el espectáculo de 2027, la propuesta de los Backstreet Boys ha generado gran entusiasmo entre sus seguidores, quienes llenaron las redes sociales con mensajes pidiendo que el grupo sea considerado. Muchos argumentan que su participación sería un tributo ideal a la época dorada del pop y una forma de unir generaciones a través de su música.
En los últimos años, el Super Bowl ha diversificado la elección de artistas para su show del medio tiempo, apostando tanto por figuras consolidadas como por colaboraciones inesperadas. La idea de ver a los Backstreet Boys en ese escenario podría seguir esa tendencia, combinando la nostalgia con el potencial de atraer a millones de espectadores en todo el mundo.
El grupo, que debutó en 1996, ha vendido más de 100 millones de discos y sigue siendo el conjunto vocal más exitoso de su género. Su trayectoria, marcada por armonías perfectas, coreografías inolvidables y éxitos que definieron una era, los convierte en candidatos naturales para encabezar un espectáculo de la magnitud del Super Bowl.
Mientras la NFL se prepara para el evento de 2027 y las especulaciones crecen, los BackstreetBoys continúan activos en los escenarios y en estudios de grabación. Si su sueño se concreta, el medio tiempo del Super Bowl podría convertirse en un viaje musical al corazón de los años noventa, con un toque de emoción que solo cinco voces en perfecta armonía pueden ofrecer.