Netflix apuesta de lleno por la fuerza de la nostalgia literaria y el furor por los dramas de época con una nueva adaptación de Orgullo y prejuicio, el clásico de Jane Austen publicado en 1813 que sigue siendo uno de los romances más influyentes de la cultura popular. La plataforma confirmó que el regreso de la historia de Elizabeth Bennet y Mr.
Darcy llegará en formato de miniserie y se estrenará en la recta final de 2026, en una temporada en la que el servicio de streaming busca consolidar su catálogo de producciones históricas de alto perfil. Lejos de una reinvención radical, la propuesta se presenta como una versión fiel al espíritu de la obra original, pero pensada para conectar tanto con quienes crecieron con las adaptaciones previas como con una nueva generación que descubre por primera vez el universo de Austen.
El proyecto viene acompañado de un elenco encabezado por Emma Corrin en el papel de Elizabeth Bennet y Jack Lowden como el enigmático señor Darcy, dos nombres que llegan con fuerte respaldo por sus trabajos recientes en cine y televisión. A ellos se suma un reparto que incluye figuras de prestigio como Olivia Colman y Rufus Sewell en los roles de los padres Bennet, lo que refuerza la intención de construir una serie de época sólida, apoyada en actuaciones de alto nivel y en una puesta en escena clásica. La dirección recae en Euros Lyn, realizador con experiencia en televisión británica, mientras que los guiones están a cargo de Dolly Alderton, autora y guionista que ya había trabajado el romance contemporáneo y ahora traslada esa sensibilidad al universo de Austen.
La miniserie estará compuesta por seis episodios y mantendrá la ambientación de la Inglaterra georgiana, con especial cuidado en vestuario, locaciones y protocolo social, elementos que se han convertido en parte del encanto de las adaptaciones previas del libro. La trama seguirá el eje central que ha cautivado a lectores y espectadores durante más de dos siglos: la relación entre Elizabeth Bennet, una joven inteligente y de carácter fuerte perteneciente a una familia de clase media rural, y el señor Darcy, un terrateniente adinerado marcado por el orgullo y la reserva. A través de su vínculo, la historia vuelve a explorar temas como las jerarquías sociales, el peso del matrimonio como contrato económico y emocional, y los prejuicios que moldean la forma en que las personas se ven a sí mismas y a los demás.
El primer adelanto oficial ya anticipó el tono visual y emocional de la propuesta, con un teaser de alrededor de cuarenta segundos que muestra a los protagonistas en escenarios rurales y salones de baile, acompañados por una fotografía que apuesta por el clasicismo y por una banda sonora cargada de dramatismo contenido. Las imágenes dejan ver recreaciones cuidadosas de la vida cotidiana de la familia Bennet y de los encuentros tensos entre Elizabeth y Darcy, reforzando la promesa de una adaptación que privilegia el detalle histórico y la sutileza en las interpretaciones antes que el efectismo. La pieza promocional forma parte de una estrategia que busca activar la nostalgia de quienes ya conocen la historia y, al mismo tiempo, despertar curiosidad en una audiencia más joven acostumbrada a títulos como Bridgerton.
En términos industriales, la serie se integra en la apuesta de Netflix por fortalecer su oferta de dramas de época y grandes nombres literarios, una línea que ha demostrado su capacidad para generar conversación en redes y fidelidad entre los suscriptores. Desde la plataforma señalan que el objetivo es acercar la obra de Austen a nuevos públicos sin sacrificar su esencia literaria, algo que se refleja en la insistencia de describir esta Orgullo y prejuicio como una adaptación fiel y clásica, más interesada en profundizar en los matices de los personajes que en modernizar la trama de forma radical. La elección de un formato limitado de seis episodios también apunta a una experiencia cerrada, pensada para ser vista casi como una novela en capítulos, ideal para el consumo maratónico propio del streaming.
El anuncio y la difusión del primer teaser han reactivado el debate entre los seguidores de Austen sobre el lugar que esta nueva versión ocupará frente a adaptaciones tan recordadas como la película de 2005, que consolidó el romance en la memoria reciente de la audiencia global. Para Netflix, el reto será equilibrar la expectativa de los fans más puristas con el interés de espectadores que se acercan al título por primera vez, en un contexto dominado por la nostalgia y por la búsqueda de historias que ofrezcan tanto escapismo como reflexión sobre temas vigentes como la clase, el género y las relaciones de poder. A meses de su estreno, Orgullo y prejuicio ya se perfila como uno de los lanzamientos estratégicos del año para la plataforma, y como un nuevo capítulo en la larga tradición de reinterpretaciones de la obra de Jane Austen en la pantalla.