Madonna, la cantante Gracie Abrams, John Legend y decenas de figuras del entretenimiento se han unido para exigir el cierre inmediato del centro de detención familiar de la agencia migratoria ICE en Dilley, Texas, en una carta abierta publicada en línea y dirigida al gobierno federal de Estados Unidos y a la empresa privada CoreCivic, operadora del recinto. El llamado, que ya suma miles de firmas de apoyo, denuncia que en el lugar se mantienen detenidos niños y sus familias en condiciones que los firmantes califican de inhumanas y contrarias a los derechos humanos básicos.
En la misiva, las y los artistas parten de una idea central: ningún niño debería estar encerrado en un centro de detención migratoria, subrayando que la permanencia de menores en estas instalaciones provoca trauma, negligencia y vulnera estándares mínimos de salud, seguridad, dignidad y derechos humanos. La carta pide el cierre del llamado Dilley Immigration Processing Center, conocido también como South Texas Residential Center, y el fin de la detención de niñas, niños y familias como herramienta de política migratoria.
Entre los firmantes figuran, además de Madonna, nombres como Gracie Abrams, John Legend, Billy Porter, Brandi Carlile, Darren Criss, Kesha, King Princess, Sara Bareilles, Jane Fonda, Pedro Pascal, Mark Ruffalo, Javier Bardem, America Ferrera, Elliot Page y otras figuras de la música, el cine y la televisión, lo que ha convertido el llamado en una acción coordinada de alto perfil desde la industria del entretenimiento. De acuerdo con medios estadounidenses, más de 150 personalidades se han adherido al documento, ampliando el eco mediático de la denuncia sobre lo que ocurre en ese centro de detención.
La carta cita reportes y expedientes judiciales que documentan abusos y condiciones precarias dentro de la instalación de Dilley, incluyendo negativas a proporcionar agua limpia, alimentos en mal estado incluso contaminados con gusanos, negligencia médica considerada peligrosa, privación del sueño, restricción del acceso a asesoría legal, separación de niños de sus familias y represalias contra quienes protestan. Para los firmantes, estos señalamientos muestran un patrón de violaciones sistemáticas que, sostienen, no debería ocurrir en un país que se presenta como defensor de los derechos humanos.
Las y los artistas llaman a que el gobierno y la empresa responsable cierren de inmediato el centro, devuelvan a los niños y sus familias a las comunidades de las que fueron retirados y pongan fin al encarcelamiento infantil, al tiempo que demandan transparencia, rendición de cuentas y reformas estructurales que impidan que abusos similares se repitan en cualquier parte de Estados Unidos. El centro de Dilley se ha convertido en uno de los principales puntos de detención de padres y menores bajo custodia de ICE, en el contexto de una política migratoria marcada por redadas, deportaciones masivas y un reforzamiento del control fronterizo durante la actual administración de Donald Trump en su segundo mandato.
Para audiencias como la de Guatemala y Centroamérica, desde donde cada año miles de personas migran hacia Estados Unidos, este llamado de figuras globales pone el foco sobre el trato que reciben las familias migrantes una vez que ingresan al sistema de detención estadounidense, y agrega presión pública sobre un modelo que organizaciones humanitarias han cuestionado durante años. La petición sigue abierta para que cualquier persona pueda firmar en línea, lo que podría seguir incrementando la visibilidad del caso y el debate sobre la detención de niñas y niños en el marco de las políticas migratorias en la frontera sur de Estados Unidos.