La llegada de la Cuaresma y el inicio de los cortejos procesionales en Ciudad de Guatemala y Antigua marcarán semanas de alta presión para el tránsito, la seguridad y los servicios públicos, advirtieron autoridades y expertos en movilidad urbana. Entre más procesiones, más vehículos y más comercio informal, el sistema vial de la capital está al límite y requerirá coordinación interinstitucional, nuevos modelos de parqueo y mayor conciencia ciudadana para evitar el colapso.
Los conductores recordaron que la primera semana de Cuaresma suele ser especialmente cargada: hoy hay actividad en el Beaterio de Belén, mañana Miércoles de Ceniza en el Templo del Calvario, el jueves en el Santuario Señor San José y, desde el fin de semana, en la iglesia de La Recolección. Estas procesiones alteran principalmente las tardes y noches, cambiando por completo la dinámica de la ciudad capital y de Santiago de los Caballeros, Antigua Guatemala.
Las autoridades subrayaron que se pasa del “jolgorio de carnaval” a una etapa de devoción masiva que combina fe, tradición y grandes concentraciones de personas en puntos específicos. Este escenario multiplica la presión sobre la red vial, el transporte público y los servicios de seguridad y limpieza.
Los conductores recordaron que la primera semana de Cuaresma suele ser especialmente cargada: hoy hay actividad en el Beaterio de Belén, mañana Miércoles de Ceniza en el Templo del Calvario, el jueves en el Santuario Señor San José y, desde el fin de semana, en la iglesia de La Recolección. Estas procesiones alteran principalmente las tardes y noches, cambiando por completo la dinámica de la ciudad capital y de Santiago de los Caballeros, Antigua Guatemala.
Las autoridades subrayaron que se pasa del “jolgorio de carnaval” a una etapa de devoción masiva que combina fe, tradición y grandes concentraciones de personas en puntos específicos. Este escenario multiplica la presión sobre la red vial, el transporte público y los servicios de seguridad y limpieza.