Desde el pasado 1 de octubre, las estaciones de servicio en Guatemala aplican la eliminación temporal del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y del Impuesto a la Distribución de Petróleo y sus Derivados (IDP) en cumplimiento del Decreto 22-2026.
La medida busca aliviar el bolsillo de los consumidores, aunque su implementación inicial provocó ciertos desajustes en el abastecimiento local.
Enrique Meléndez, director de la Asociación Guatemalteca de Expendedores de Gasolina, explicó que la falta de anticipación en las fechas de aplicación generó incertidumbre y complicaciones en el manejo de inventarios y flujo de caja de los gasolineros. Esta situación provocó un congestionamiento de pedidos y desabasto temporal en algunas estaciones durante los primeros días de octubre.
A pesar de los inconvenientes operativos y de los desafíos en la emisión de facturas electrónicas, Meléndez indicó que los sistemas integrados con la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) se han regularizado tras la publicación del reglamento de la ley. La exención estará vigente hasta el 31 de diciembre, brindando mayor certeza comercial en comparación con esquemas de subsidios anteriores.
En el ámbito global, los precios de los refinados, especialmente el diésel, han registrado una tendencia a la baja tras la liberación de reservas estratégicas por parte de los países del G7. No obstante, el sector advierte que la estabilidad de precios requerirá resolver problemas estructurales en las refinerías del Golfo Pérsico, Rusia y China.