El desenlace fatal del choque entre el delantero del CD Tenerife, Jesús de Miguel, y el guardameta del FC Andorra, Jesús Owono, provocó un profundo impacto anímico en el portero internacional, quien decidió clausurar sus perfiles digitales tras recibir una ola de hostigamiento y agresiones verbales.
De acuerdo con reportes de la prensa española, el arquero se encuentra visiblemente afectado por lo ocurrido, mientras desde la interna del conjunto andorrano sostienen que jamás existió intención de lastimar a su rival, catalogando el suceso como una jugada fortuita de fricción que terminó en una tragedia irreversible.
Hostigamiento y cierre de cuentas en plataformas digitales
La tensión que se vivió sobre la cancha del estadio Heliodoro Rodríguez López se trasladó con fuerza hacia los canales personales del guardameta:
Insultos en el estadio: Al momento de la colisión y durante su retiro hacia los vestuarios, sectores de la grada lo increparon al grito de «asesino».
Baja de redes sociales: Ante el incremento de mensajes hostiles y descalificaciones tras confirmarse el fallecimiento del atacante madrileño, Owono optó por desactivar su cuenta oficial de Instagram para aislarse del asedio virtual.
Seguimiento médico y contacto en privado
Durante las horas en que De Miguel permaneció ingresado en estado crítico en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), el guardameta siguió minuto a minuto la evolución del cuadro clínico en coordinación con el cuerpo médico y el delegado del FC Andorra.
Tras confirmarse el deceso, el entorno del futbolista confirmó que Owono tiene la firme intención de comunicarse de forma directa con los familiares del delantero para expresarles sus condolencias y solidaridad. No obstante, el guardavallas prefiere aguardar el momento adecuado para concretar este acercamiento en el ámbito estrictamente privado, antes de emitir cualquier pronunciamiento público sobre lo sucedido.