El diésel representa entre el 35% y el 40% de los costos operativos de las empresas de transporte pesado y de carga en Guatemala, por lo que los recientes incrementos en el precio del combustible ejercen una fuerte presión sobre las finanzas del sector.
De acuerdo con el gremio, en la última semana el precio del diésel registró un aumento de Q2 por galón, con lo que el combustible ha superado los Q47 por galón. Esta cifra contrasta con los precios base que se manejaban antes del conflicto internacional, cuando el galón se ubicaba entre Q25 y Q26.
El sector estima que, desde la reactivación y desarrollo del conflicto internacional, el precio del diésel ha acumulado un incremento cercano al 90%, elevando de manera significativa el costo de trasladar mercancías dentro del país.
Incremento golpea las finanzas del sector
Los empresarios de transporte han implementado medidas para mejorar la eficiencia y absorber parte del impacto; sin embargo, factores como las condiciones de la infraestructura vial y los tiempos ociosos dificultan compensar el incremento del combustible.
A esto se suma que el ajuste de las tarifas de flete no ocurre al mismo ritmo que el aumento de los combustibles. Esta diferencia genera un desfase financiero, debido a que las empresas deben asumir de inmediato el mayor costo del diésel, mientras la actualización de sus ingresos depende de las negociaciones con sus clientes.
El sector ha advertido que mantener operaciones con pérdidas durante un periodo prolongado podría comprometer la estabilidad financiera de varias empresas de transporte.
Ante este escenario, los transportistas han planteado la necesidad de buscar medidas que permitan amortiguar el impacto del incremento del combustible y han señalado al Congreso de la República como una instancia clave para analizar alternativas, entre ellas un fondo de compensación y la extensión del subsidio al diésel.