¿Después de El Niño llegará La Niña? Insivumeh explica qué puede ocurrir

Escrito el 29/08/2026

La finalización de un episodio de El Niño no significa que el clima transite automáticamente hacia La Niña. Entre ambas fases del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) puede presentarse un período de condiciones neutrales, durante el cual la evolución de las variables oceánicas y atmosféricas determina cuál será la siguiente fase.

De acuerdo con especialistas del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh), los registros históricos muestran que el comportamiento del ENOS no sigue una secuencia obligatoria. Es decir, un evento cálido no necesariamente es seguido por uno frío.

El sistema puede pasar primero por una etapa neutral antes de definir su evolución. Durante este período, las temperaturas de la superficie del mar en la región ecuatorial del Pacífico pueden ubicarse dentro de los rangos considerados neutrales, mientras los modelos climáticos continúan evaluando la tendencia de los siguientes meses.

Esta transición es importante para Guatemala debido a que El Niño y La Niña pueden modificar los patrones de lluvia y temperatura en el territorio nacional. Sin embargo, sus efectos no son idénticos en cada episodio y tampoco se presentan de la misma manera en todas las regiones del país.

El propio Insivumeh destaca que los eventos de El Niño tienen una duración variable. Según sus registros, de 22 episodios identificados entre 1951 y 2026, algunos duraron menos de nueve meses, mientras otros se extendieron entre nueve y 12 meses e incluso hubo un evento con una duración aproximada de 20 meses.

¿Qué ocurre después de El Niño?

Una vez que las condiciones asociadas con El Niño comienzan a debilitarse, los especialistas vigilan si el sistema se dirige hacia una fase neutral, si mantiene las condiciones cálidas o si posteriormente desarrolla características compatibles con La Niña.

Por ello, la llegada de La Niña no puede darse por sentada únicamente porque haya terminado El Niño. Los pronósticos se actualizan conforme evolucionan las condiciones del océano Pacífico y la atmósfera.

En Guatemala, el monitoreo resulta especialmente relevante debido a la influencia que el ENOS puede tener sobre la distribución de las precipitaciones y las temperaturas. El Insivumeh mantiene vigilancia de estos indicadores para determinar la posible evolución del fenómeno y sus efectos en el país.

Guatemala mantiene vigilancia sobre El Niño

Actualmente, el Insivumeh mantiene bajo seguimiento las condiciones asociadas con El Niño. El instituto informó recientemente que entre agosto de 2026 y marzo de 2027 existe una probabilidad de entre 95 % y 100 % de condiciones de El Niño.

Además, el fenómeno todavía no ha sido declarado oficialmente en Guatemala, debido a que se requiere completar cinco trimestres móviles consecutivos con valores positivos iguales o superiores a 0.5 °C en la región Niño 3.4. Hasta el momento se han registrado tres trimestres consecutivos que cumplen con ese criterio.

Ante este escenario, el comportamiento posterior de El Niño continuará dependiendo de la evolución de las condiciones oceánicas y atmosféricas. Por ahora, una eventual transición hacia La Niña no puede considerarse automática, ya que el sistema puede atravesar primero una fase neutral o incluso evolucionar de otra manera.