El incremento en los costos de los productos cárnicos también alcanza a otras fuentes de proteína como el cerdo y el pollo, reduciendo las alternativas de compra para los consumidores que buscan opciones más económicas en los mercados.
En el caso de la carne de marrano, comerciantes reportan que la libra, que anteriormente podía encontrarse entre Q23 y Q24, actualmente se cotiza entre Q24 y Q27, dependiendo del corte.
Los precios varían según se trate de chuleta, costilla o posta, por lo que los consumidores deben considerar diferentes opciones al momento de realizar sus compras.
Comerciantes buscan contener el precio del pollo
El pollo también enfrenta presiones derivadas del incremento en los costos de la cadena de abastecimiento. Ante esta situación, los comerciantes buscan negociar mejores condiciones con sus proveedores para evitar que los aumentos lleguen completamente al consumidor.
Una de las estrategias consiste en solicitar descuentos por el volumen de producto adquirido diariamente. Con estas negociaciones, los vendedores esperan obtener un menor costo por libra y trasladar parte de ese beneficio a los compradores.
La estrategia cobra relevancia debido a que el pollo suele ser una de las principales alternativas para las familias cuando otros productos cárnicos aumentan de precio.
Menos opciones para las familias
El comportamiento de los precios complica las posibilidades de sustitución para los consumidores. Mientras el precio de la carne de res se mantiene bajo presión por el incremento de los costos de producción, transporte y otros insumos, el cerdo y el pollo tampoco están completamente ajenos a estas variaciones.
Los comerciantes señalan que han buscado absorber parte de los costos para evitar afectar aún más el bolsillo de los consumidores. Sin embargo, advierten que mantener los precios estables se vuelve cada vez más difícil cuando aumentan los gastos en toda la cadena de comercialización.
Para las familias, este escenario significa que las opciones para adquirir proteínas a menor costo se reducen, mientras los vendedores continúan negociando con sus abastecedores para contener los precios y mantener el consumo en los mercados.