En una de las intervenciones tecnológicas más impactantes en lo que va de la Copa Mundial de la FIFA 2026™, el VAR se convirtió en el absoluto protagonista del choque de cuartos de final entre Argentina y Suiza. El delantero helvético Breel Embolo pasó de fabricar lo que parecía una peligrosa falta a favor de su equipo a enfilar directamente los vestuarios, expulsado tras ser descubierto en una simulación flagrante contra el volante argentino Leandro Paredes.
Del festejo a la catástrofe en dos minutos
El ambiente en el Arrowhead Stadium era un hervidero. Suiza acababa de conseguir un revitalizante gol del empate por medio de Dan Ndoye al minuto 67, neutralizando la ventaja inicial de Alexis Mac Allister (10′). Con el 1-1 en el marcador, los europeos se mostraban competitivos y peligrosos.
Sin embargo, al minuto 69, Embolo disputó un balón en la banda izquierda a la altura del mediocampo con Leandro Paredes. Al sentir la proximidad del mediocampista de la Albiceleste, el atacante del Stade Rennais se desplomó aparatosamente en el césped. En primera instancia, el árbitro principal del compromiso, el portugués João Pinheiro, compró la caída, cobró la falta y castigó a Paredes con una tarjeta amarilla.
La intervención quirúrgica de la tecnología
Mientras Paredes y toda la zaga argentina reclamaban con vehemencia la inexistencia del contacto, la cabina del VAR congeló las pantallas. Pinheiro detuvo la reanudación y fue convocado formalmente a revisar la jugada en el monitor de campo.
Las repeticiones de la transmisión oficial dejaron en evidencia el engaño: el mediocampista argentino jamás llegó a tocar o golpear la pierna del atacante suizo. Al constatar el intento de fraude reglamentario, el juez central regresó a la cancha con una postura enérgica y ejecutó un dictamen que reescribió los minutos finales del cotejo:
- Anuló de forma inmediata la tarjeta amarilla previamente mostrada a Leandro Paredes.
- Sancionó la simulación de Breel Embolo con una segunda tarjeta amarilla.
Al acarrear una amonestación previa desde el primer tiempo por una fuerte entrada, el réferi sentenció al delantero con la tarjeta roja definitiva al minuto 71. Embolo se retiró del terreno de juego visiblemente afectado y al borde de las lágrimas, consciente de haber dejado a Suiza con diez hombres en el momento más inoportuno del torneo.
El impacto táctico
La expulsión modificó drásticamente el desarrollo de la eliminatoria. Suiza, que venía con el envión anímico del empate, se vio obligada a replegar filas de inmediato y reestructurar su esquema táctico para resistir con inferioridad numérica ante el asedio de la Albiceleste en el tramo definitivo del compromiso por el boleto a semifinales.