Antes de sacar reos a trabajar, expertos piden definir controles y objetivos sociales

Escrito el 07/08/2026

El trabajo realizado por personas privadas de libertad cuenta con respaldo dentro del marco legal guatemalteco como una herramienta orientada a la rehabilitación, la reinserción social y la redención de penas. Sin embargo, especialistas señalan que cualquier proyecto que involucre mano de obra penitenciaria debe contar con controles adecuados y un enfoque que genere beneficio directo para la población.

La Constitución de la República y la Ley del Régimen Penitenciario establecen el trabajo como parte del proceso de cumplimiento de la pena, al considerarlo un mecanismo para desarrollar capacidades y favorecer la incorporación de los internos a la sociedad.

De acuerdo con el análisis del experto Arkel Benítez, la normativa permite que los privados de libertad realicen actividades tanto físicas como intelectuales en instituciones públicas o privadas, siempre bajo condiciones reguladas y con criterios establecidos por las autoridades penitenciarias.

No obstante, señaló que para lograr aceptación ciudadana es necesario definir con claridad el propósito de estos programas. A su criterio, los proyectos deberían enfocarse en obras de impacto social, como la recuperación de escuelas, hospitales u otras instalaciones públicas que requieren mantenimiento.

Evaluación antes de permitir trabajos externos

Benítez explicó que no todos los privados de libertad podrían participar en este tipo de actividades, por lo que sería indispensable una evaluación previa a cargo de una comisión especializada y multidisciplinaria.

Este análisis debería incluir aspectos jurídicos, psicológicos y de conducta penitenciaria para determinar qué personas cumplen con las condiciones necesarias para integrarse a labores fuera de los centros de detención.

El especialista destacó que la clasificación adecuada de los internos es un elemento clave para reducir riesgos y garantizar que los programas cumplan su objetivo de rehabilitación, sin comprometer la seguridad pública.

Aunque el trabajo penitenciario está contemplado como parte del proceso de reinserción, expertos consideran que su implementación requiere planificación, transparencia y controles que permitan convertirlo en una herramienta efectiva de beneficio social.