Un sismo de magnitud 4,7 sacudió este viernes la provincia de Nápoles, dejando ocho heridos leves y numerosos daños materiales, según informó la Protección Civil italiana.
El temblor ocurrió a las 19:46 horas en Pozzuoli, zona de Campos Flégreos, a seis kilómetros de Nápoles. La sacudida se sintió con fuerza en la ciudad y en municipios cercanos, donde la población salió aterrorizada a las calles. Las autoridades lo catalogaron como el más intenso registrado en esa área en los últimos 40 años.
Entre los daños reportados destacan el derrumbe de la fachada de un edificio en Pozzuoli, caída de cornisas y yeso en Bagnoli, y cortes de luz desde Pizzofalcone hasta Fuorigrotta. Los bomberos atendieron decenas de llamadas por ascensores atascados y derrumbes menores, aunque ninguno de estos incidentes afectó directamente a residentes.
Trenes suspendidos y operaciones de emergencia
La empresa de transporte EAV suspendió temporalmente el tráfico ferroviario en las líneas Cumana y Circumflegrea para realizar inspecciones. Por su parte, el Ayuntamiento de Pozzuoli activó el Centro de Operaciones Municipales para coordinar la vigilancia y asistencia a la población.
A nivel nacional, el Gobierno informó que la primera ministra Giorgia Meloni mantiene contacto permanente con el ministro de Protección Civil, Nello Musumeci, y el delegado del Gobierno de Nápoles, Michele di Bari. Asimismo, se convocó la Unidad de Crisis para coordinar la respuesta al evento.
🔴 BREAKING NEWS: purtroppo come era prevedibile ci sono danni significativi ai #CampiFlegrei in seguito al fortissimo #terremoto di M 4.7 avvenuto poco a nord della Solfatara ad una profondità di soli 2.6 km.
Alcuni edifici sono crollati e in alcune zone è saltata la corrente pic.twitter.com/yZ5z53vrHx
— Il Mondo dei Terremoti (@mondoterremoti) July 31, 2026
Zona de alta actividad sísmica
Los Campos Flégreos conforman una caldera volcánica con veintena de cráteres —muchos bajo el mar— ubicada entre el Vesubio y el Golfo de Nápoles. La región atraviesa una fase de bradisismo, fenómeno que eleva el nivel del suelo por acumulación de gas y magma en profundidad, y que ha generado actividad sísmica recurrente. Los eventos más significativos previos a este se registraron el 12 de marzo y el 30 de junio de 2025, cuando se midió una magnitud de 4,6. En la zona habitan aproximadamente medio millón de personas.