Inglaterra está en semifinales de la Copa del Mundo 2026, pero el búnker británico es un polvorín. Lo que debió ser una fiesta tras vencer 2-1 a Noruega en la prórroga se transformó en un tenso cruce de declaraciones entre el técnico Thomas Tuchel y la gran figura del equipo, Jude Bellingham.
La mecha la encendió el propio Tuchel ante los micrófonos de ITV Sport. Lejos de celebrar la épica del pase, el estratega alemán lanzó una crítica demoledora contra sus jugadores: «Fuimos descuidados, cometimos muchos errores técnicos, no fuimos lo suficientemente rápidos… Tuvimos suerte hoy».
La respuesta de Bellingham, autor del doblete salvador en el Miami Stadium, no tardó en llegar. Al ser cuestionado en la zona mixta por el análisis de su entrenador, el mediocampista del Real Madrid resopló con evidente fastidio: «Sí, bueno, lo que sea. Es difícil ahí fuera, es duro».
Sin embargo, el golpe más polémico llegó cuando el ’10’ cuestionó directamente la perspectiva del técnico desde el banquillo: «Quizás él no sabe lo que es jugar en esas condiciones contra Erling Haaland, Martin Ødegaard, Antonio Nusa o Alexander Sørloth. Ese no es un equipo fácil».
Para cerrar el desafío, Bellingham defendió el juego físico del plantel por encima de la estética: «No se puede ganar todos los partidos dando mil pases; a veces hay que ganar de forma sucia y eso es lo que hicimos hoy». Al preguntarle si compartía la idea de que avanzaron por «suerte», sentenció con un cortante «Sin comentarios» y abandonó la sala.
Este choque de egos reabre las tensiones que existen entre ambos desde el otoño pasado, cuando Tuchel borró temporalmente al mediocampista de una convocatoria. Aunque el técnico intentó matizar sus palabras más tarde asegurando que «no existe una desconexión», el cortocircuito estalla en el peor momento: a las puertas de una semifinal crucial contra Argentina.