Adam Sandler demostró que el humor sigue siendo su mejor carta al recibir el Premio a la Trayectoria durante los AARP Movies for Grownups, celebrados el pasado 10 de enero. El reconocimiento, que honra el trabajo de profesionales mayores de 50 años en la industria cinematográfica, se convirtió en el escenario perfecto para que el actor ofreciera uno de los discursos más irreverentes y divertidos de la noche.
Desde que subió al escenario, Sandler dejó claro que el galardón no significaba un adiós ni mucho menos. Entre risas, comentó que varias personas le dijeron que recibir ese premio era una señal de que estaba envejeciendo, aunque él aseguró tener “al menos diez razones más” para confirmarlo… y no dudó en compartirlas.
Con su estilo inconfundible, bromeó sobre su edad y su cuerpo, arrancando carcajadas al confesar que recientemente tuvo que recurrir a métodos poco convencionales para ir al baño y que ya solo le quedaba una papila gustativa funcionando. Tampoco dejó pasar la oportunidad de burlarse de sí mismo como espectador, asegurando que al intentar ver las películas nominadas al Óscar apenas logró mantenerse despierto unos cuantos minutos.
El comediante continuó con comentarios cargados de sarcasmo al felicitar a los demás homenajeados, confesando que disfrutó “los primeros 30 segundos” de sus películas, fiel a su humor autocrítico y desenfadado.
Adam Sandler says “I will make at least 50 more movies before I am dead.
And at least 25 of them will be good.”
(Source: https://t.co/pC4FFQ0Cf6) pic.twitter.com/auxZV1IWQO
— DiscussingFilm (@DiscussingFilm) January 11, 2026
Más allá de las bromas, Sandler también se tomó un momento para agradecer a su familia. Dedicó palabras especiales a su esposa por acompañarlo a lo largo de los años, pese a los inevitables cambios físicos, y a sus hijas por no reírse cuando lo ven caminar por casa sin camisa.
Para cerrar, el actor dejó una promesa que hizo reír y aplaudir a los asistentes: aseguró que no piensa retirarse pronto y que realizará 50 películas más antes de morir… aunque admitió, entre risas, que “al menos 25 serán buenas”.
Con su discurso, Adam Sandler dejó claro que la edad no ha apagado ni su humor ni sus ganas de seguir haciendo cine

