La salida de Rosé, integrante de BLACKPINK, de los Grammy 2026 sin ningún premio encendió el debate entre fans del K-Pop y volvió a poner sobre la mesa una vieja frustración: el poco reconocimiento de la Academia a este género global.
Pese a contar con múltiples nominaciones por “APT”, uno de los temas más exitosos del año a nivel comercial, la cantante no logró llevarse ningún gramófono. Para muchos seguidores, el resultado no fue tanto una sorpresa como una confirmación de una deuda pendiente con los artistas del K-Pop.
En redes sociales, los fans aseguraron que “APT” representaba la mejor oportunidad hasta ahora para que un acto de K-Pop rompiera la barrera de las grandes categorías. Al no suceder, la decepción se transformó rápidamente en molestia y en acusaciones de xenofobia hacia la industria musical occidental.
whether you're a fan or not you cant deny the impact that APT has had. its literally one of the biggest hits of decade, but the grammys are xenophobic and chose to snub it just bcs she's korean.
— hiro (@rsrosiess) February 2, 2026
Apt not winning any grammy after all that success is actually what racism is but when it happened to bts yall made it a joke
— ' (@taeleaveshybe) February 2, 2026
Las comparaciones no tardaron en llegar. Varios recordaron lo ocurrido con BTS en años anteriores, cuando cifras récord, giras multitudinarias y dominio en listas globales tampoco se tradujeron en premios.
Aunque los Grammy siguen defendiendo sus criterios artísticos, el mensaje del público es claro: el K-Pop ya juega en las grandes ligas y sus fans no piensan dejar pasar el debate. Una vez más, el género no ganó el premio… pero sí volvió a dominar la conversación.

