La FIFA anunció que por primera vez en la historia de la Copa del Mundo se incluirá un espectáculo de medio tiempo en la final, el próximo 19 de julio en el MetLife Stadium de Nueva York y Nueva Jersey, con un cartel de lujo integrado por BTS, Madonna y Shakira.
El evento, que se inspira en el formato del exitoso show de medio tiempo de la Super Bowl, busca convertir la pausa reglamentaria en un espectáculo global que una deporte, música y recaudación para causas sociales vinculadas a la educación.
La colombiana Shakira, ícono mundial de la música latina, compartirá escenario con Madonna, referente del pop internacional de varias generaciones, y con el fenómeno surcoreano BTS, que representa el alcance planetario del K‑pop. La producción corre a cargo de la organización Global Citizen bajo la curaduría de Chris Martin, vocalista de Coldplay, quien ha apostado en años recientes por espectáculos deportivos con un fuerte componente filantrópico.
El show se extenderá más allá de los 15 minutos tradicionales de descanso, aunque todavía se manejan pocos detalles técnicos sobre la duración exacta y la estructura del programa. La FIFA adelantó que el despliegue será pensado para un flujo masivo de espectadores, tanto en el estadio como en transmisiones por televisión y plataformas digitales, con la expectativa de registrar uno de los alcances de audiencia más grandes del año.
Para Guatemala, donde el fútbol concentra una de las mayores audiencias televisivas, el anuncio abre la posibilidad de un plan de transmisión coordinado desde las principales radios y canales, con enfoque especial en la participación de Shakira como figura de referencia continental.
Varios medios y analistas musicales ya han señalado que la mezcla de estilos propone un diálogo entre sonidos latinos, pop clásico y el universo K‑pop, con un enfoque inclusivo hacia distintas generaciones de aficionados.
Al tratarse de la primera final del Mundial que se juega en territorio norteamericano, con partidos distribuidos entre Estados Unidos, México y Canadá, el show del medio tiempo se percibe también como una apuesta por la diversidad cultural y el intercambio artístico.
La FIFA subrayó que la incorporación de este tipo de espectáculo forma parte de un plan más amplio para modernizar la experiencia del torneo y reforzar su impacto más allá del campo de juego, aprovechando el alcance mediático del partido definitivo.

