“Últimos ritos”: el adiós más honesto de Ozzy Osbourne


Ozzy Osbourne no se fue en silencio. El pasado 8 de enero llegó a las librerías Últimos ritos, las memorias del inconfundible “Príncipe de las Tinieblas”, publicadas por Libros Cúpula.

Se trata de un libro profundamente personal, terminado poco antes de su fallecimiento el verano pasado, en el que el ícono del heavy metal repasa su vida sin filtros, con ironía, crudeza y esa lucidez que siempre lo caracterizó.

Lejos de ser solo un recuento musical, Últimos ritos es una mirada íntima a una existencia marcada por excesos, caídas, regresos improbables y una carrera que redefinió el sonido duro para siempre.

Ozzy habla de escenarios repletos, de su caótica vida personal y de la fama llevada al extremo, la misma que incluso llegó a convertirse en una exitosa serie de televisión.

Cuando el cuerpo obliga a parar

En 2019, mientras realizaba una gira de despedida ante estadios llenos, la vida le puso freno de golpe. Una infección en un dedo lo llevó al hospital y desencadenó una serie de complicaciones que derivaron en una parálisis casi total del cuello hacia abajo.

Ese episodio marca uno de los pasajes más reflexivos del libro, donde Ozzy se muestra vulnerable, pero también sorprendentemente agradecido.

“Es bueno estar vivo. Me gusta. Quiero estar aquí con mi familia”, confiesa en uno de los fragmentos más potentes del texto, dejando claro que, pese a todo, nunca perdió del todo las ganas de seguir.

Un último capítulo escrito a su manera
Últimos ritos recorre con su humor negro habitual tanto los infiernos personales como los momentos más altos de su carrera: su relación con Sharon Osbourne, la histórica reunión de Black Sabbath y las amistades forjadas en el mundo del rock, con nombres tan emblemáticos como Slash o el inolvidable Lemmy Kilmister.
Este libro no es un epitafio solemne, sino un cierre auténtico, honesto y muy Ozzy. Una última confesión del hombre que llevó el heavy metal a otro nivel y que, incluso en su despedida, dejó claro que nunca fue uno más.

Un último capítulo escrito a su manera

Últimos ritos recorre con su humor negro habitual tanto los infiernos personales como los momentos más altos de su carrera: su relación con Sharon Osbourne, la histórica reunión de Black Sabbath y las amistades forjadas en el mundo del rock, con nombres tan emblemáticos como Slash o el inolvidable Lemmy Kilmister.

Este libro no es un epitafio solemne, sino un cierre auténtico, honesto y muy Ozzy. Una última confesión del hombre que llevó el heavy metal a otro nivel y que, incluso en su despedida, dejó claro que nunca fue uno más.