Chet Hanks, actor y músico e hijo de Tom Hanks y Rita Wilson, se convirtió en protagonista involuntario de una historia migratoria al asegurar que quedó “atrapado” en Medellín, Colombia, tras un viaje de ocio que se complicó en el momento de regresar a Estados Unidos.
El artista relató en redes sociales que viajó primero a Puerto Rico para celebrar el cumpleaños de un amigo y que, aprovechando la cercanía, decidió extender su recorrido hasta Medellín, sin imaginar que una decisión aparentemente menor sobre su documentación terminaría impidiéndole abordar el vuelo de regreso
El origen del problema radica en que Hanks, quien cuenta con doble nacionalidad, eligió viajar usando únicamente su pasaporte griego, dejando su pasaporte estadounidense en casa porque estaba próximo a expirar. Según su versión, al llegar al aeropuerto de Medellín para volver a Estados Unidos, el personal le informó que, al haber ingresado con un pasaporte extranjero, necesitaba una green card o tarjeta de residencia permanente para poder abordar un vuelo con destino a territorio estadounidense, un requisito que no aplica a ciudadanos de ese país y que él no cumple por ser precisamente ciudadano estadounidense y no residente.
La situación lo dejó, en la práctica, sin una vía inmediata para regresar: sin pasaporte de Estados Unidos vigente en su poder y sin la documentación exigida para utilizar su pasaporte griego como puerta de entrada al país donde reside. En un video difundido en plataformas digitales, Hanks reiteró que se encontraba “literalmente atrapado en Colombia” y “atrapado en Medellín”, al tiempo que describía la ciudad como un lugar donde “hay peores sitios para estar varado”, aunque reconocía que no tenía claro cuál sería el siguiente paso para resolver el impasse.
El actor explicó además que la única opción formal para solucionar el problema, de acuerdo con la información que recibió, es acudir a la embajada de Estados Unidos en Bogotá para gestionar documentación de emergencia que le permita volver a su país. Sin embargo, Hanks dejó ver su resistencia a desplazarse a la capital colombiana, postura que ha prolongado su estadía forzada en Medellín mientras estudia alternativas para regularizar su situación. Esa mezcla de resignación, frustración y algo de humor cínico quedó plasmada en sus mensajes, en los que pidió a sus seguidores “liberarlo”, convirtiendo el incidente en un tema de conversación global
El caso también ha servido para poner bajo la lupa las normas migratorias que regulan la entrada de ciudadanos estadounidenses a su propio país. De acuerdo con el Departamento de Estado, quienes poseen ciudadanía estadounidense deben presentar un pasaporte válido de Estados Unidos para ingresar por vía aérea, y no pueden sustituirlo con documentos de otra nacionalidad, incluso si cuentan con doble ciudadanía. En la práctica, esto significa que el uso del pasaporte griego de Hanks, combinado con la ausencia de su pasaporte estadounidense, generó un vacío documental que las aerolíneas y las autoridades no están facultadas para obviar
Mientras tanto, Chet Hanks ha intentado transmitir calma y aprovechar el inesperado “encierro” en Medellín, donde, según medios locales, ha continuado activo en la ciudad mientras define cómo y cuándo viajar a Bogotá para completar el trámite consular que necesita. Aunque la incidencia se ha manejado en tono ligero en redes, el episodio se ha convertido en un recordatorio de las consecuencias que puede acarrear subestimar la vigencia y el tipo de pasaporte al planear un viaje internacional, incluso para figuras públicas acostumbradas a cruzar fronteras con frecuencia.

