La edición 98 de los Premios Oscar coronó a la cinta One Battle After Another como la gran vencedora de la noche, con el premio a mejor película y un total de seis estatuillas que consolidan a Paul Thomas Anderson como uno de los directores más influyentes de su generación. La ceremonia, celebrada en Los Ángeles, confirmó también el fuerte desempeño de Sinners, el filme de vampiros dirigido por Ryan Coogler, que se llevó varios de los reconocimientos más comentados de la gala.
En las categorías de actuación, Michael B. Jordan obtuvo el Oscar a mejor actor por su interpretación en Sinners, superando a favoritos como Timothée Chalamet y Leonardo DiCaprio en una de las competencias más cerradas del año. En contraste, el premio a mejor actriz recayó en Jessie Buckley por Hamnet, coronando una temporada de premios en la que ya se perfilaba como favorita gracias a su retrato intenso y contenido de la protagonista. Amy Madigan completó el cuadro de interpretaciones premiadas al ganar como mejor actriz de reparto por Weapons, mientras Sean Penn se llevó el Oscar a mejor actor de reparto por One Battle After Another.
Desde la dirección, Paul Thomas Anderson fue reconocido con el Oscar a mejor director por OneBattle After Another, confirmando el peso autoral de una película que combina viajes en el tiempo y drama familiar. Su triunfo se impuso a propuestas igualmente celebradas como Sinners, Hamnety Sentimental Value, en una categoría que reflejó la variedad de estilos y géneros que marcaron el cine de este año. El filme de Anderson también obtuvo el primer Oscar al logro en casting, con el trabajo de Cassandra Kulukundis oficialmente premiado en esta nueva categoría.
La animación tuvo su momento de protagonismo con KPop Demon Hunters, que se alzó con el Oscar a mejor película animada y también con el de mejor canción original gracias al tema Golden, convirtiéndose en uno de los títulos más comentados entre el público joven. En el terreno del documental, Mr Nobody Against Putin se llevó el premio a mejor largometraje documental, imponiéndose a producciones como Come See Me in the Good Light y The Alabama Solution. La categoría de cortometraje de ficción dejó una de las sorpresas de la noche con un inusual empate entre The Singers y Two People Exchanging Saliva, apenas la séptima vez que se registra un empate en la historia de los Oscar.
En los apartados técnicos, Sinners destacó con el Oscar a mejor fotografía, confirmando el impacto visual de la propuesta de Ryan Coogler. La mezcla y edición de sonido recayeron en F1, una producción centrada en el mundo del automovilismo que triunfó en un apartado tradicionalmente muy disputado. Frankenstein obtuvo el reconocimiento a mejor diseño de producción y mejor maquillaje y peinado, consolidando su apuesta por una estética oscura y detallista en la reinvención del clásico literario.
La noche dejó también espacio para el cine internacional y de autor, con Sentimental Valueganando el Oscar a mejor película internacional y reforzando el prestigio del cine europeo en la temporada. En guion original, Sinners se llevó el premio gracias al libreto firmado por Ryan Coogler, mientras que One Battle After Another sumó otra estatuilla con el reconocimiento a mejor guion adaptado. Con estos resultados, la edición 2026 de los Oscar quedó marcada por el equilibrio entre grandes producciones de género, relatos íntimos y apuestas estilísticas arriesgadas, señalando un año particularmente diverso para la industria cinematográfica.

