El legado de Bob Marley volvió a los tribunales con una demanda millonaria presentada por los herederos del ícono del reggae contra el gigante del cannabis Tilray Brands Inc., a quien acusan de incumplir un acuerdo de licenciamiento y evadir pagos por el uso comercial de su nombre, imagen y marca en productos de marihuana Marley Natural. La acción legal fue presentada en la Corte de Cancillería de Delaware y sostiene que la compañía dejó de realizar pagos acordados mientras seguía beneficiándose del atractivo de la figura del artista jamaiquino en el mercado global del cannabis.
Según la demanda, Tilray y sus filiales habrían dejado pendientes casi 13 millones de dólares en pagos a Marley Green LLC, la entidad vinculada a la familia que administra los derechos sobre la marca, de los cuales más de 11 millones seguirían sin pagarse incluso después de intentos posteriores por renegociar y mitigar los daños. Los herederos alegan que, tras una serie de movimientos corporativos y reestructuraciones internas, la empresa utilizó su estructura para esquivar obligaciones contractuales mientras continuaba explotando comercialmente la marca Marley Natural en flores, aceites y otros productos derivados del cannabis.
El conflicto pone nuevamente bajo la lupa la lucrativa industria del cannabis de marca, donde el rostro y el nombre de figuras culturales como Marley se han convertido en un activo clave para atraer consumidores en mercados regulados. Documentos citados en reportes legales detallan que el acuerdo original permitió a Tilray y sus socios posicionar una línea de productos Marley Natural durante varios años, pero las supuestas fallas de pago habrían llevado a la terminación del contrato en 2023 y a una escalada del conflicto hasta llegar a esta nueva demanda en Delaware.
No es la primera vez que la familia Marley recurre a los tribunales para defender el uso de la imagen del músico, fallecido en 1981. A lo largo de los años, los herederos han demandado a compañías que comercializaban desde camisetas hasta productos similares a marihuana sintética con el rostro del artista sin autorización, logrando órdenes judiciales, decomisos de mercancía y acuerdos económicos en distintos tribunales de Estados Unidos. Estos antecedentes muestran una estrategia constante del patrimonio Marley para controlar de forma estricta cómo y dónde se explota comercialmente la figura del cantante.
La disputa con Tilray adquiere especial relevancia en un contexto en el que el mercado legal del cannabis continúa expandiéndose en Norteamérica, con marcas que buscan diferenciarse a través de asociaciones con celebridades y figuras icónicas. Para la familia Marley, el uso de la marca ligada a un símbolo mundial de la cultura rastafari y del mensaje de paz y resistencia del reggae no es solo un negocio, sino también una cuestión de protección del legado frente a posibles distorsiones o usos que consideran engañosos para los consumidores.
Mientras el caso avanza en la Corte de Cancillería de Delaware, la industria observa de cerca las posibles consecuencias para futuros acuerdos de licenciamiento entre artistas, herederos y empresas de cannabis. Un fallo favorable a los Marley podría reforzar el poder de las familias y patrimonios musicales a la hora de exigir el cumplimiento estricto de contratos y regalías, mientras que una resolución distinta enviaría una señal importante sobre los límites y riesgos de asociar grandes marcas de cannabis con nombres legendarios como el de Bob Marley.

