El patrimonio de Michael Jackson respondió con dureza a las críticas de Paris Jackson contra la biopic Michael, al asegurar que sus cuestionamientos “carecen de fundamento” y forman parte de una estrategia mediática para debilitar el caso legal que ella mantiene contra los administradores de la herencia de su padre. La hija del Rey del Pop había calificado la cinta como deshonesta y una fantasía, además de acusar a los ejecutores de mala gestión financiera y de comprometer recursos del patrimonio en un proyecto de unos 150 millones de dólares.
La respuesta fue canalizada a través de los abogados y coejecutores del patrimonio, John Branca y John McClain, quienes desestimaron las objeciones de Paris e insistieron en que ella y su equipo “no comprenden cómo funciona la industria cinematográfica”. El abogado Jonathan Steinsapir fue aún más lejos al afirmar que Jackson y sus representantes estarían usando los tribunales y los medios para difundir acusaciones falsas, con el objetivo de distraer la atención de sus reveses legales recientes. De acuerdo con la defensa del patrimonio, muchas de las críticas de Paris ya habrían sido revisadas y aprobadas anteriormente por los tribunales o por sus propios abogados.
El choque público se disparó después de que Paris cuestionara el enfoque narrativo de la biopic, el uso de recursos de la herencia para financiarla y decisiones clave del rodaje, incluidas las refilmaciones y parte del elenco. La modelo y cantante sostuvo que la película ofrece una representación poco fiel de la vida de Michael Jackson, al punto de describirla como una fantasía que omite aspectos sensibles y se apoya en una visión complaciente del legado del artista. También expresó reservas sobre la experiencia de Branca como productor y sobre la magnitud de las regrabaciones que, según algunos reportes, habrían incrementado significativamente el costo final del proyecto.
Frente a estas acusaciones, los representantes del patrimonio defendieron su gestión y el rumbo creativo de la película, comparando la apuesta con otros biopics exitosos de la industria como Bohemian Rhapsody y subrayando que este tipo de producciones forman parte de una estrategia habitual para mantener vivo el interés en figuras icónicas. Los abogados remarcaron que, lejos de poner en riesgo la herencia, la administración del patrimonio desde la muerte del cantante habría permitido revertir una situación financiera delicada y generar importantes beneficios para sus herederos. En ese marco, apuntaron que Paris ya ha recibido decenas de millones de dólares y que aún podría heredar cientos de millones más en el futuro.
El conflicto por la biopic se suma a una disputa más amplia entre Paris Jackson y los ejecutores de la sucesión, que incluye cuestionamientos por presunto desperdicio de recursos, falta de transparencia y honorarios millonarios. En documentos presentados ante un tribunal de Los Ángeles, la artista acusa a Branca y McClain de prolongar y encarecer innecesariamente el proceso judicial, mientras que la otra parte sostiene que ella intenta reabrir temas ya resueltos en años anteriores. La tensión ha escalado a tal punto que cada movimiento legal se ve acompañado por pronunciamientos públicos, que dejan cada vez más expuesta la fractura dentro de la familia Jackson.
Mientras la producción de Michael avanza con el respaldo del patrimonio y de otros miembros del entorno del cantante, el enfrentamiento con Paris amenaza con seguir creciendo a medida que se acerque el estreno. La película, que cuenta con un presupuesto millonario y busca consolidarse como la versión oficial de la vida del Rey del Pop, llegará a las salas en medio de una batalla legal y mediática en la que cada declaración reconfigura la percepción pública sobre el legado de Michael Jackson y el control de su historia.

