Los Oscar dejan Hollywood: así será su histórica mudanza al corazón financiero de Los Ángeles


Los premios Oscar se preparan para abandonar el emblemático Teatro Dolby de Hollywood y mudarse, a partir de 2029, al Teatro Peacock en el centro financiero de Los Ángeles, en un cambio que marca una nueva era para la ceremonia más famosa del cine. La decisión responde a un acuerdo comercial entre la Academia de Cine y la gigante del entretenimiento AEG, que asegura la nueva sede de la gala al menos hasta 2039 y desplaza el foco desde el turístico Paseo de la Fama hacia el llamado downtown angelino, núcleo financiero y de espectáculos de la ciudad.

El movimiento se producirá justo después de que los Oscar cumplan cien años, en 2028, y coincidirá con otra transformación clave: desde 2029, la ceremonia podrá verse gratis en todo el mundo a través de YouTube durante, al menos, cinco ediciones. Con ello, el Teatro Peacock se convertirá en el primer recinto en acoger unos premios Oscar emitidos globalmente en abierto por la plataforma de video, en un intento de la Academia por rejuvenecer su audiencia y adaptarse a los nuevos hábitos de consumo audiovisual, tras años de caída en las audiencias tradicionales de televisión.

El acuerdo con AEG, empresa que gestiona recintos como el propio Teatro Peacock y el cercano Crypto.com Arena, implica también una profunda modernización del nuevo espacio. La compañía se comprometió a realizar mejoras integrales en el escenario, los sistemas de sonido e iluminación, los vestíbulos y las áreas entre bastidores, con el objetivo de adecuar el teatro a las exigencias técnicas y escenográficas de una de las galas más vistas del planeta. Además, la mudanza busca aumentar la capacidad para invitados, en un contexto en el que la Academia ya suma unos once mil miembros, pero apenas unos dos mil quinientos pueden asistir actualmente a la ceremonia.

El traslado supone un golpe simbólico para Hollywood Boulevard, donde el Teatro Dolby —diseñado específicamente para la ceremonia y conocido antes como Teatro Kodak— ha sido el hogar casi ininterrumpido de los Oscar desde 2002. La única excepción fue en 2021, cuando la pandemia obligó a celebrar la gala en la Union Station, la estación central de trenes de Los Ángeles. El Dolby solo albergará dos ediciones más: la de 2027 y la de 2028, la del centenario, antes de ceder el relevo al nuevo escenario en el centro de la ciudad, en una decisión que, según la prensa local, se venía gestando desde hace un par de años.

La salida de los Oscar llega en un momento delicado para Hollywood como barrio y como símbolo de la industria cinematográfica. La zona acumula comercios cerrados y enfrenta dificultades para mantener su atractivo, pese a los esfuerzos de las autoridades por lavarle la cara ante grandes citas como el Mundial de fútbol de este verano, la Super Bowl de 2027 y los Juegos Olímpicos de 2028. Al mismo tiempo, Los Ángeles se ha encarecido como lugar de rodaje, afectado por las secuelas de la pandemia, las huelgas recientes de actores y guionistas y los incendios, lo que ha erosionado el peso de la ciudad en la producción audiovisual.

Paradójicamente, el regreso de los Oscar al downtown también rescata parte de su propia historia. Antes de instalarse en Hollywood, la ceremonia se celebró durante años en recintos del centro como el Dorothy Chandler Pavilion y el Shrine Auditorium, sedes tradicionales de ópera, ballet y grandes espectáculos. El Teatro Peacock, inaugurado en 2007 en el complejo L.A. Live, se inserta en esa misma zona de estadios, restaurantes y conciertos, donde la plaza exterior servirá como alfombra roja y espacio para actividades paralelas, en un intento de la Academia por reubicarse, modernizar su imagen y, al mismo tiempo, reconectar con sus raíces urbanas en el corazón de Los Ángeles.