Paris Jackson, hija del legendario Rey del Pop, logró una contundente victoria legal al obligar a los ejecutores del patrimonio de su padre a devolver 625 mil dólares en bonos indebidos pagados a abogados externos.
Un juez de Los Ángeles, en un fallo de 23 páginas emitido esta semana, declaró nulas las bonificaciones otorgadas en 2018 por los coejecutores John Branca y John McClain a firmas legales como la de Jay Cooper, Jeryll Cohen y el fallecido Howard Weitzman, por considerarlas arbitrarias y sin justificación suficiente.
La joven de 28 años había objetado estos pagos desde hace años, argumentando que no se detalló adecuadamente su razonabilidad, lo que ahora beneficia directamente a los herederos del imperio de Michael Jackson, valorado en miles de millones. El magistrado Mitchell Beckloff, un referente en el caso probate del ícono musical fallecido en 2009, enfatizó que los montos parecían determinados unilateralmente por Branca, sin evidencia de equidad.
Además del reembolso, el tribunal impuso nuevas restricciones: los ejecutores no podrán autorizar honorarios futuros a abogados sin el consentimiento escrito de todos los beneficiarios o una orden judicial específica. Beckloff también dispuso retener el 30 por ciento de pagos pendientes hasta su aprobación formal, fortaleciendo el control sobre las finanzas del patrimonio.
Este revés llega en medio de la continua gestión del legado Jackson, que incluye éxitos póstumos como el reciente biopic del artista, y resalta las tensiones familiares por la administración de su fortuna.
Paris, conocida por su carrera como actriz y modelo, suma así un capítulo más en su historial de defensa de los intereses paternos, recordando episodios pasados como su denuncia contra familiares en 2013.
La decisión judicial no solo devuelve fondos significativos al patrimonio, sino que marca un precedente para mayor transparencia en disputas similares de alto perfil. En Guatemala, donde la música de Michael Jackson sigue resonando en emisoras como la 102.5, esta noticia reaviva el interés global por el destino de uno de los legados más icónicos de la historia del pop.

