El maquillaje ocular es parte del día a día de muchas personas: pestañas definidas, delineado perfecto y una mirada que resalta. Sin embargo, detrás de esos pequeños rituales de belleza también existen riesgos que no siempre se toman en cuenta para la salud visual.
La oftalmóloga Ana María Martín Ucero, especialista en córnea de Clínica Baviera Madrid, advierte que los ojos sensibles requieren cuidados especiales. Uno de los principales consejos es evitar los delineadores y las máscaras de pestañas resistentes al agua, ya que su retiro suele ser más agresivo y puede terminar irritando la superficie del ojo.
Aunque parezcan inofensivos, los productos de maquillaje contienen numerosas sustancias químicas que pueden provocar alergias, sequedad o inflamación. La experta explica que la piel de los párpados es muy fina y permite que estos compuestos se absorban fácilmente o pasen a la película lagrimal, causando molestias o sensación de ardor.
Los cosméticos más usados, como máscaras y delineadores, también son los que más cuidado requieren, pues se aplican muy cerca del ojo. Si no se renuevan con frecuencia o se comparten, pueden obstruir glándulas del párpado o generar irritaciones.
A esto se suman las tendencias actuales, como los sérums para el crecimiento de pestañas. Aunque prometen resultados visibles, algunos contienen prostaglandinas, sustancias que pueden provocar enrojecimiento ocular, blefaritis o incomodidad. Ante la caída de pestañas, la recomendación es acudir a un especialista antes de usar productos por cuenta propia.
Las extensiones de pestañas tampoco están exentas de riesgos. El uso inadecuado del pegamento o reacciones alérgicas pueden afectar la superficie ocular, por lo que los especialistas recomiendan acudir siempre a centros confiables y certificados.
La recomendación final es sencilla: disfrutar del maquillaje, pero sin olvidar que los ojos también necesitan descanso, higiene y atención profesional cuando aparecen molestias.

