Durante años, los tenis blancos y negros fueron los reyes indiscutibles del clóset. Combinaban con todo, no fallaban nunca y parecían intocables. Pero la moda —siempre caprichosa— decidió que era momento de un relevo elegante, cálido y sorprendentemente versátil: los tenis café.
Lo que empezó como un guiño discreto en redes sociales terminó convirtiéndose en una obsesión global. Influencers, editoras de moda y amantes del quiet luxury han dejado claro que el marrón ya no es un color secundario. Al contrario, se ha posicionado como el nuevo neutro estrella, capaz de elevar cualquier outfit sin robarse el protagonismo.

Desde tonos camel y avellana hasta chocolates profundos, los tenis café se adaptan a todo: jeans relajados, trajes sastre, faldas midi o conjuntos athleisure. Su encanto está en esa sofisticación sin esfuerzo que se ve pensada, pero nunca exagerada.
Además, la tendencia llega acompañada de siluetas retro, líneas más delgadas y ese aire nostálgico que recuerda a los años 70 y 90, pero con un giro moderno. El resultado: zapatos que se sienten actuales, atemporales y con personalidad.
Si 2025 los puso en el radar, 2026 promete consolidarlos como el nuevo básico imprescindible. Porque sí, los clásicos pueden cambiar… y esta vez, saben a café.

