Anne Hathaway se prepara para convertir 2026 en el año más intenso de su carrera con el estreno de seis películas que van del drama a la comedia, pasando por el suspenso y las adaptaciones literarias, una agenda que la coloca como la actriz con más largometrajes en la cartelera mundial durante estos meses. Entre regresos muy esperados y proyectos arriesgados, la estrella de Hollywood se perfila para dominar la conversación cinéfila y atraer tanto a las nuevas audiencias como a quienes la siguen desde sus primeros éxitos.
El calendario inicia en abril con Mother Mary, un drama íntimo en el que Hathaway interpreta a una estrella del pop que intenta reinventarse mientras enfrenta heridas del pasado y una compleja relación con su antigua mejor amiga y diseñadora, un papel clave en el conflicto emocional de la trama. Este proyecto, dirigido por David Lowery, se perfila como una de las apuestas más personales de la actriz, al explorar la presión de la fama, la identidad artística y los vínculos femeninos en un entorno de alto perfil mediático.
Poco después llegará uno de los títulos más esperados por el público: la secuela de El Diablo viste a la moda, prevista para mayo, donde Hathaway retoma el papel de Andy Sachs para reencontrarse con el exigente universo de la moda en plena era digital. La película promete responder cómo ha cambiado la vida de su protagonista y qué lugar ocupa ahora frente a figuras icónicas como Miranda Priestly, en un contexto dominado por redes sociales, influencers y nuevas dinámicas de poder en la industria editorial.
La versatilidad de la actriz también se verá en The Odyssey, una ambiciosa adaptación del clásico poema atribuido a Homero que llegará a las salas en julio, donde se combinan el cine épico, la aventura y una relectura contemporánea de la mitología. Más adelante, en agosto, Hathaway se trasladará al terreno del suspenso con Flowervale Street, un thriller de corte sobrenatural que sigue a una familia enfrentada a sucesos cada vez más inquietantes en su barrio, mientras intentan descifrar qué se esconde detrás de la aparente normalidad.
En octubre será el turno de Verity, adaptación del exitoso libro de Colleen Hoover, donde la actriz encarna a Verity Crawford, una escritora de renombre rodeada de secretos perturbadores que ponen en duda todo lo que la rodea. Este estreno, que también cuenta con figuras como Dakota Johnson, refuerza la apuesta de Hathaway por historias cargadas de tensión psicológica, giros narrativos y personajes femeninos complejos que se mueven entre la fragilidad y el poder.
El año se completará con el regreso al universo de la realeza en El diario de la princesa 3, producción que, aunque sin fecha exacta confirmada, se perfila para cerrar la trilogía que marcó a toda una generación y consolidó la popularidad de la actriz a nivel global. Con estos seis proyectos, Anne Hathaway se instala en el centro de la industria cinematográfica, alternando nostalgia, nuevas historias y desafíos interpretativos que la confirman como una de las figuras más activas y vigiladas del momento por la audiencia internacional, incluida la de Guatemala.

