Los padres del fallecido internacional portugués Diogo Jota, Joaquim e Isabel Silva, acompañarán este miércoles a la selección de Portugal en su debut en el Mundial de 2026, tras ser invitados por la Federación Portuguesa de Fútbol (FPF) para asistir al encuentro contra la República Democrática del Congo en Houston.
La FPF informó en un comunicado de que los progenitores del exjugador viajaron a Estados Unidos el pasado lunes por invitación del organismo federativo y fueron recibidos el martes por su presidente, Pedro Proença, junto al resto de la dirección de la entidad y la delegación portuguesa desplazada al torneo.
Durante el encuentro también intercambiaron unas palabras con la ministra portuguesa de Cultura, Juventud y Deporte, Margarida Balseiro Lopes, y con el embajador de Portugal en Estados Unidos, Francisco Duarte Lopes.
Joaquim e Isabel Silva presenciarán desde las gradas del Reliant Stadium de Houston el primer partido de Portugal en la Copa del Mundo de Estados Unidos, Canadá y México, en un homenaje permanente a la memoria de su hijo.
Al anunciar la convocatoria mundialista, el seleccionador portugués, Roberto Martínez, aseguró que Portugal estaría representada por «27 jugadores más uno», en alusión a la presencia simbólica de Diogo Jota en el espíritu del equipo. Además, el nombre del exdelantero figura en el brazalete conmemorativo que los integrantes de la selección han decidido portar durante el torneo.
La FPF también ha impulsado distintas iniciativas para preservar el legado del futbolista. El pasado 9 de abril presentó el libro Diogo Jota – Nunca Mais é Muito Tempo (Diogo Jota – Nunca más es demasiado tiempo), escrito por José Manuel Delgado, que repasa la vida y trayectoria del jugador desde su infancia en Gondomar hasta su carrera profesional y su faceta familiar.
Diogo Jota, nacido en 1996 en Gondomar, en el norte de Portugal, desarrolló una destacada carrera profesional que le llevó a militar en equipos como el Paços de Ferreira, el Oporto, el Wolverhampton Wanderers y el Liverpool FC. Con la selección portuguesa disputó más de medio centenar de encuentros internacionales y participó en varias grandes competiciones.
Jota falleció el 3 de julio de 2025 junto a su hermano André Silva en un accidente de tráfico ocurrido en la provincia española de Zamora. Ambos viajaban en un vehículo que se salió de la vía y se incendió posteriormente, un suceso que provocó una profunda conmoción en Portugal y en el mundo del fútbol internacional.
La muerte del delantero generó numerosas muestras de condolencia de clubes, compañeros, dirigentes y aficionados de todo el mundo, y desde entonces la selección portuguesa ha mantenido diversos homenajes para recordar a uno de los futbolistas más queridos de su generación.



