El Estadio de Boston se vestirá de gala este jueves 9 de julio para albergar un duelo con tintes de revancha histórica e identidades futbolísticas contrapuestas. Francia y Marruecos se disputarán, a partir de las 14:00 horas (horario de Guatemala), el primer boleto a las semifinales de la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Bajo el arbitraje del argentino Facundo Tello, el compromiso no solo evoca la semifinal de Qatar 2022 —donde los galos se impusieron 2-0—, sino que presenta a dos escuadras que han madurado sus propuestas hasta convertirlas en auténticas armas de supervivencia en esta Copa del Mundo.
Francia: El rodillo candidato que sabe sufrir
La selección dirigida por Didier Deschamps llega a la cita ratificando su estatus de máxima favorita, sosteniendo una campaña invicta y de altísima jerarquía. Tras liderar con comodidad el Grupo I por encima de Senegal, Noruega e Irak, los europeos han venido sorteando los escollos de la fase de eliminación directa con solvencia táctica.
Si bien arrollaron a Suecia con un contundente 3-0 en los dieciseisavos de final, su verdadero test de madurez ocurrió en octavos ante Paraguay, donde debieron batallar más de la cuenta en un cerrado bloque defensivo para sellar el pase con un ajustado 1-0.
La gran fortaleza de Les Bleus reside en la abundancia de su arsenal ofensivo. Con Kylian Mbappé como faro y goleador, acompañado de la explosividad de Ousmane Dembélé y Michael Olise, la única interrogante del cuerpo técnico pasa por el extremo izquierdo, una plaza que se disputan palmo a palmo las joyas Désiré Doué y Bradley Barcola.
Marruecos: La confirmación de una potencia
Lejos de ser la Cenicienta o la sorpresa que sacudió los cimientos del fútbol en 2022, este Marruecos bajo la tutela técnica de Mohamed Ouahbi es una realidad consolidada que compite de tú a tú ante el orden establecido. Los Leones del Atlas firmaron una gran fase de grupos al finalizar segundos del sector C, resistiendo un empate ante Brasil y sumando victorias vitales frente a Escocia y Haití.
Su camino en las rondas de eliminación directa ha sido un despliegue de versatilidad emocional y futbolística:
Dieciseisavos de final: Eliminaron en una dramática tanda de penales a los Países Bajos.
Octavos de final: Despacharon con autoridad absoluta y una goleada por 3-0 a la selección de Canadá.
La identidad marroquí se mantiene inalterable: un bloque defensivo sumamente físico, transiciones rápidas comandadas por Achraf Hakimi y una intensidad asfixiante en la mitad de la cancha. Sin embargo, el equipo arrastra una preocupación mayor: el mediocampista Ismael Saibari sufrió una distensión muscular ante los norteamericanos y se mantiene como duda médica. De no recuperarse a tiempo, su lugar en el once inicial será ocupado por la gran figura emergente Soufiane Rahimi, quien viene de facturar goles cruciales saliendo desde el banquillo.



