Como parte de las medidas para atender la crisis del recurso hídrico en Guatemala, la iniciativa de Ley de Aguas, registrada bajo el número 6816 en el Congreso de la República, plantea la creación de la Superintendencia Nacional del Agua.
La propuesta establece que esta entidad funcionaría como un organismo especializado encargado de regular el uso del agua, supervisar su saneamiento y fortalecer los mecanismos de control sobre el recurso.
La diputada Mercedes Monzón explicó que la situación actual requiere una institución con capacidades técnicas, presupuesto y autonomía operativa, debido a las dificultades que enfrentan las municipalidades para garantizar el acceso al agua potable y desarrollar sistemas adecuados de tratamiento.
Según la parlamentaria, la problemática del agua en el país ha alcanzado niveles críticos y citó que aproximadamente el 98% del recurso hídrico presenta algún grado de contaminación.
Monzón afirmó que, debido a la magnitud del desafío, la gestión del agua no puede depender únicamente de estructuras ya existentes, sino que requiere una entidad con funciones específicas para atender la regulación, conservación y recuperación del recurso.
La creación de la Superintendencia Nacional del Agua forma parte de los más de 200 artículos incluidos en la iniciativa 6816, que busca establecer un marco legal para la administración del agua en Guatemala.



