El Ministerio Público y la Policía Nacional Civil se retiraron del campus central de la Universidad de San Carlos de Guatemala este sábado a las 5:06 a.m., tras 12 horas en el lugar. La Usac afirmó que el ente investigador no concretó el allanamiento por «incumplir los requisitos legales».
El operativo judicial inició la tarde del pasado viernes con un despliegue policial. Fuentes oficiales explicaron que las diligencias buscaban inspeccionar los registros académicos por supuestas desinscripciones arbitrarias de estudiantes opuestos a la reelección de Walter Mazariegos como rector.

Reclamos por vulneración a derechos y autonomía
Ante las acciones, la Universidad de San Carlos calificó la incursión policial de «desmedida y desproporcionada». Asimismo, la casa de estudios denunció que un trabajador fue puesto bajo custodia «sin que exista orden de aprehensión en su contra», vulnerando sus derechos fundamentales.
Durante la madrugada, autoridades universitarias acusaron que al personal se le impidió salir de las instalaciones, lo cual provocó crisis nerviosas. En contraste, el abogado Aníbal García defendió la diligencia manifestando que «los delincuentes deben ser perseguidos sí o sí».
El caso se relaciona con reclamos planteados el 20 de julio por universitarios que denunciaron la eliminación de sus expedientes. En esa oportunidad, los afectados manifestaron que agotarían la vía administrativa para exigir la restauración de sus registros en el sistema académico.
Finalmente, la Usac reiteró a través de sus canales oficiales que la acción vulneró el marco constitucional. La casa de estudios enfatizó en su postura que «toda actuación debe respetar la legalidad, el debido proceso, los derechos humanos y la autonomía universitaria».

