El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) informó que mantiene vigilancia constante en 20 departamentos y 203 municipios del país debido a los efectos de la sequía y las altas temperaturas registradas durante la temporada mayo-julio 2026, asociadas al fenómeno climático conocido como “Súper Niño”.
Las autoridades agrícolas señalaron que varios departamentos reportan temperaturas superiores a los 35 grados centígrados, entre ellos Alta Verapaz, Baja Verapaz, Chiquimula, El Progreso, Escuintla, Huehuetenango, Izabal, Petén, Retalhuleu y Santa Rosa. Esta situación genera preocupación por el impacto directo en la producción agrícola nacional.
Según el MAGA, los cultivos más vulnerables son maíz, frijol, sorgo, melón, arroz, tabaco, palma de aceite y café. La combinación de lluvias irregulares y calor extremo provoca estrés térmico y daños vegetativos que podrían afectar el rendimiento de las cosechas y comprometer la seguridad alimentaria de miles de familias.
Las autoridades explicaron que el monitoreo incluye análisis semanales sobre el comportamiento de la canícula y el déficit hídrico en las distintas regiones del país. Entre los departamentos con mayor riesgo figuran Huehuetenango, Izabal, Jalapa, Jutiapa, Petén, Alta Verapaz, Chiquimula, Santa Rosa y San Marcos, zonas donde se concentra buena parte de la producción de granos básicos.
Como parte de las acciones preventivas, el MAGA implementa protocolos enfocados en la preparación de suelos, almacenamiento de granos y asistencia técnica a productores. Además, impulsa estrategias para la captación y almacenamiento de agua de lluvia, con el objetivo de garantizar el riego durante períodos secos.
#ClimaGT | Para este miércoles 20 de mayo se esperan temperaturas elevadas y lluvias para la tarde-noche en algunos puntos del país. Para el cuidado de cultivos y animales, les brindamos estas recomendaciones. pic.twitter.com/rfUXnp9aUc
— MAGA Guatemala (@MagaGuatemala) May 20, 2026
La cartera agrícola también promueve la planificación de cultivos según las condiciones climáticas de cada región y el análisis de los efectos que han dejado canículas anteriores. Estas medidas buscan identificar áreas de mayor vulnerabilidad y priorizar la atención en comunidades con alto riesgo de pérdidas agrícolas.
El plan de respuesta contempla acciones antes, durante y después de los eventos climáticos extremos, en coordinación con la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred). Asimismo, se han establecido mesas técnicas agroclimáticas para trasladar información y recomendaciones directamente a nivel local y comunitario.
El MAGA advirtió que las altas temperaturas y la escasez de lluvias no solo afectan la productividad del campo, sino también la disponibilidad de alimentos y la estabilidad económica de miles de productores en el país.



