Ni la inferioridad numérica ni el asedio rival frenaron el paso perfecto de Cobán Imperial en su feudo. En el arranque de la fecha 17 del Apertura 2026, los príncipes azules sacaron la casta en el estadio José Ángel Rossi para vencer 2-1 a un Deportivo Suchitepéquez que rozó la remontada, pero se fue con las manos vacías.
El duelo comenzó trabado, con avisos estériles de Julio Sandoval y Janderson Pereira ante un muro mazateco bien plantado. La tensión estalló al minuto 42 mediante la intervención del FVS: Mario Escobar expulsó al cobanero Uri Amaral por agresión, pero sancionó un penal previo que Pereira canjeó por el 1-0.
Jugar todo el complemento con diez futbolistas obligó al anfitrión a retroceder líneas y resistir el vendaval venado. La recompensa visitante cayó al 59, gracias a un tiro libre de Armando Zamorano que se coló intacto en el arco rival. Con el 1-1, Suchitepéquez olió sangre y tomó el control absoluto de las acciones.
El golpe certero en medio del asedio
El suspenso se apoderó de la tribuna local cuando Alejandro Galindo estrelló un potente cabezazo en el travesaño al 66. Cobán lucía desorientado, asfixiado en su propia mitad y al borde del colapso. Sin embargo, en el momento más crítico, la escuadra verapacense encontró oxígeno con un contraataque letal.
Apareció la precisión quirúrgica al minuto 83: Kenneth Valdez habilitó con elegancia a Selvin Tení, quien batió a Secaída dentro del área chica y encendió el júbilo en las gradas. El 2-1 desató un cierre electrizante, donde los locales cerraron filas con orden heroico para contener la última embestida visitante.
El triunfo sella una racha de cinco alegrías al hilo en casa para Cobán, que escala a 22 puntos y se mete de lleno a la pelea por los boletos clasificatorios. La otra cara de la moneda castiga a Suchitepéquez, estancado en el sótano con nueve enteros y sumido en una crisis que no da tregua lejos de su cancha.

