El investigador David Casasola, del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN), presentó este miércoles un análisis detallado sobre el Índice de Denuncia de Delitos (IDD), revelando una realidad geográfica dispar en la seguridad de Guatemala. Mientras la tendencia nacional muestra mejoras en varias regiones, el departamento de Petén se ha convertido en la nota discordante al reportar un incremento preocupante en sus niveles de violencia.
El repunte de violencia en el norte
De acuerdo con los datos procesados por el CIEN, Petén experimentó un aumento en los homicidios, pasando de 24 casos el año anterior a 31 víctimas en el primer bimestre de 2026. Este repunte del 29.17% sitúa al departamento fronterizo bajo la lupa de las autoridades, ya que contrasta drásticamente con la pacificación relativa que experimentan otras zonas del país.
En el extremo opuesto, el departamento de Santa Rosa se consolida como uno de los casos de éxito más notables del periodo. Esta región del sur logró reducir sus índices de criminalidad en un 41.67%, marcando una de las bajas porcentuales más profundas y estabilizando una zona que históricamente presentaba desafíos de seguridad complejos.
Mapa de criminalidad y variaciones regionales
El informe del IDD subraya que la efectividad de las estrategias de seguridad no es uniforme. En el occidente y oriente, departamentos como Zacapa, San Marcos y Chimaltenango mantienen variaciones negativas que oscilan entre el 8% y el 20%, mostrando una tendencia de control sostenido sobre la violencia letal.
Por su parte, el departamento de Suchitepéquez destacó por ser la única región de la lista que no reportó cambios en su incidencia criminal. Con exactamente 9 homicidios registrados en ambos periodos comparados, la zona mantiene un estancamiento que sugiere una estabilización forzada de los conflictos locales.
Balance regional de homicidios (Primer bimestre):
Petén: Alza del 29.17% (de 24 a 31 casos).
Santa Rosa: Reducción del 41.67% (mayor baja porcentual).
Suchitepéquez: Variación 0% (se mantiene en 9 casos).
Zacapa y San Marcos: Descenso de entre el 8% y el 20%.
Lo que necesitas saber:
¿Por qué Petén es el único que sube mientras el resto baja?
La ubicación geográfica de Petén lo hace vulnerable a dinámicas de crimen organizado transnacional que no afectan de la misma forma al centro del país. Un incremento del 29% sugiere que las rutas de tráfico o las disputas territoriales en la frontera norte se han intensificado, superando la capacidad de respuesta preventiva de las fuerzas de seguridad en esa región específica.
¿Qué hizo Santa Rosa para lograr una caída del 41%?
Aunque el informe del CIEN no detalla tácticas operativas, una reducción superior al 40% suele estar asociada a la desarticulación de bandas locales de asaltantes o sicariato que operaban en la ruta hacia la frontera con El Salvador. La estabilización del sur es un indicio de que los operativos de control de carreteras y patrullajes combinados están surtiendo efecto en esta zona agrícola y comercial.
¿Es Suchitepéquez un caso de éxito o de estancamiento?
Mantener exactamente 9 homicidios en dos periodos distintos es estadísticamente inusual. Para David Casasola, esto representa una «meseta» de violencia. No hay una mejora, pero tampoco un retroceso. El reto para Suchitepéquez es romper ese piso de 9 casos, lo que requeriría una estrategia de seguridad ciudadana más agresiva que vaya más allá del simple mantenimiento del orden actual.



