El sector de rutas cortas extraurbanas enfrenta dificultades que van más allá del incremento en el precio de los combustibles. De acuerdo con Gamaliel Chin, representante de los transportistas, la falta de actualización de la normativa y los problemas de seguridad también representan costos y complicaciones para las empresas que prestan el servicio.
Chin señaló que el Reglamento de Transporte Extraurbano, contenido en el Acuerdo Gubernativo 225-2012, tiene 14 años de vigencia. Según el dirigente, el Estado debía actualizar esta normativa en un plazo de 18 meses, pero ese proceso no se habría concretado.
Diferencias entre las rutas dificultan establecer una tarifa única
El representante del sector también cuestionó la posibilidad de establecer una tarifa promedio para el transporte extraurbano a nivel nacional.
Según explicó, existen alrededor de 600 tarifas diferentes, debido a las características particulares de cada recorrido. Entre los factores que influyen mencionó la distancia de las rutas, la topografía y las condiciones del tránsito en las distintas regiones del país.
Por ello, consideró que aplicar una tarifa nacional uniforme no reflejaría los costos reales de operación de cada ruta.
Inseguridad representa otro costo para el sector
A estas dificultades se suma la inseguridad que enfrentan las empresas y los pilotos. Chin indicó que las extorsiones y agresiones representan un costo adicional para los operadores, dentro de lo que calificó como un área gris para el sector.
El dirigente explicó que las empresas han implementado medidas internas de organización para reducir el impacto de estos hechos. Sin embargo, cuestionó la falta de apoyo estatal en materia de seguridad ciudadana.
El sector sostiene que la crisis actual del transporte extraurbano no está relacionada únicamente con el precio del diésel, sino también con factores regulatorios, operativos y de seguridad que afectan la prestación del servicio.

