Un brote inusual y letal de hantavirus se detectó a bordo del crucero de expedición MV Hondius en el océano Atlántico. La Organización Mundial de la Salud (OMS) participa en la gestión de esta emergencia de salud pública. El viaje había iniciado en Ushuaia, Argentina, transformándose en una situación compleja.
El primer fallecido por el brote comenzó con síntomas el 6 de abril. Presentó fiebre y dolor de cabeza, y murió cinco días después tras desarrollar un cuadro respiratorio agudo.
Detección y síntomas iniciales
Uno de los mayores desafíos para la detección temprana del hantavirus es la inespecificidad de sus síntomas iniciales. Estos pueden confundirse con una gripe común o incluso con COVID-19. Los pacientes suelen presentar fiebre, dolor de cabeza (cefalea), dolores musculares (mialgias) y malestar general.
En algunos casos, los afectados también experimentan cuadros gastrointestinales como náuseas o diarrea.
Fase crítica y complicaciones
En la fase crítica, el estado clínico de los pacientes puede deteriorarse rápidamente en cuestión de días. Esto lleva a un distrés respiratorio severo que requiere ventilación mecánica e intubación. También pueden surgir complicaciones hemorrágicas y renales, dependiendo del tipo específico de virus.
El periodo de incubación del hantavirus es prolongado, oscilando entre una y seis semanas, hasta 45 días. Esta característica obliga a mantener una vigilancia extendida sobre los contactos cercanos de los afectados.



