El calendario de la Copa del Mundo de la FIFA 2026 estuvo a punto de sufrir una de sus modificaciones más polémicas a menos de 48 horas de que ruede el balón en las eliminatorias directas. El esperado encuentro de octavos de final entre la Selección Mexicana e Inglaterra, pactado en el histórico Estadio Azteca, experimentó un terremoto logístico que provocó intensas negociaciones en los despachos del máximo organismo del fútbol, airadas protestas de los cuerpos técnicos y, finalmente, un drástico recule institucional.
El partido se disputará en su horario original de las 18:00 horas (tiempo local y misma hora en Guatemala) este domingo 5 de julio, tras cancelarse de forma definitiva la propuesta de adelantarlo al mediodía.
La tormenta perfecta: Clima y seguridad sobre la mesa
La incertidumbre estalló durante las primeras horas del viernes 3 de julio. Diversas fuentes y cadenas televisivas con derechos de transmisión esparcieron la alerta: el partido iba a moverse a las 12:00 del mediodía.
En un principio, la justificación formal apuntaba a la meteorología. Los pronósticos para la capital mexicana advertían un elevado riesgo de tormentas eléctricas y chubascos severos de cara a la tarde-noche dominical. Al adelantarlo a una franja meridiana, se buscaba garantizar la integridad de la cancha y evitar aplazamientos drásticos en una fase del torneo que no admite prórrogas de calendario.
Sin embargo, reportes de la prensa nacional destaparon motivaciones más complejas. Fuentes cercanas a las coberturas locales, incluyendo declaraciones del periodista David Medrano, revelaron que autoridades del Gobierno Federal extendieron preocupaciones logísticas a la FIFA. Los trágicos incidentes y altercados reportados durante los festejos masivos tras el juego contra Ecuador encendieron las alarmas de seguridad pública. Modificar el horario al mediodía pretendía disolver las aglomeraciones nocturnas en los Fan Fests repartidos por toda la República antes de que cayera la noche.
«Una patada en el estómago»
A pesar de que el cambio parecía inminente e incluso se debatió el impacto del intenso calor y la altitud de la Ciudad de México en beneficio del cuadro local, los cuerpos técnicos reaccionaron con indignación ante la falta de comunicación. El seleccionador nacional, Javier «Vasco» Aguirre, no ocultó su frustración antes de que se diera marcha atrás:
«No me gusta nada, evidentemente acataremos lo que diga la FIFA, pero nos rompe la planificación… A mí nadie me consultó y sí estoy bastante encabronado», declaró tajantemente en comunicaciones recogidas por diversos medios. Aguirre llegó a catalogar el amago organizativo como «una patada en el estómago».
Por la vereda europea, el campamento de Thomas Tuchel en Kansas City se enteró de la situación mediante las preguntas de la prensa internacional, lo que desató una inmediata oleada de llamadas de la Asociación Inglesa de Fútbol (FA) exigiendo claridad. Alterar las pautas de alimentación y los entrenamientos a escasas horas de encarar un partido de máxima exigencia a 2,240 metros sobre el nivel del mar causó profundo descontento en la delegación de los Three Lions.
El «U-Turn» definitivo de la FIFA
Ante el rechazo frontal de las federaciones implicadas, las complicaciones para los aficionados británicos que ya volaban hacia el país y la complejidad técnica que suponía ajustar los bloques globales de televisión (con la cadena BBC en el Reino Unido también atenta a los horarios de máxima audiencia), la FIFA aplicó un freno de mano institucional.
Tras casi cinco horas de especulaciones y borradores de comunicados, el organismo internacional echó para atrás la propuesta de reprogramación y notificó a ambas escuadras que los planes iniciales se mantenían intactos.
El Estadio Azteca se vestirá de gala en el horario que estaba previsto desde el sorteo general. Las autoridades de la Ciudad de México confirmaron un despliegue masivo de seguridad para vigilar el coloso de Santa Úrsula y las plazas públicas de la capital, en un choque deportivo de alto voltaje que, afortunadamente para la planeación deportiva de ambos bandos, comenzará cuando caiga el sol.



