La Copa del Mundo 2026 estrenó un reglamento estricto con el objetivo de erradicar los insultos y la discriminación en la cancha. Sin embargo, en cuestión de días, la denominada «Ley Vinícius» (o «Ley Prestianni») pasó de ser un hito de disciplina a convertirse en el centro de un encendido debate sobre el arbitraje.
La controversia estalló tras comparar dos acciones prácticamente idénticas protagonizadas por el paraguayo Miguel Almirón y la superestrella inglesa Jude Bellingham. Mientras uno hizo historia por una expulsión inédita, el otro esquivó el castigo, desatando la indignación internacional.
El precedente: La histórica expulsión de Almirón
Durante el partido entre Paraguay y Turquía en Santa Clara, el mediocampista de la «Albirroja» se convirtió en el primer futbolista en la historia de los Mundiales en ser expulsado bajo esta nueva normativa.
- La acción: Tras un fuerte cruce de palabras con el defensor turco Mert Müldür, Almirón colocó su mano sobre la boca mientras continuaba gesticulando.
- La intervención: El VAR detectó el gesto de inmediato, alertando al árbitro salvadoreño Iván Barton.
- El veredicto: Tras revisar la pantalla, Barton aplicó el reglamento con firmeza. «Tarjeta roja», anunció por los altavoces del estadio, confirmando una conducta antideportiva.
El polémico caso de Bellingham
La tormenta arbitral llegó apenas unos días después, durante el empate 0-0 entre Inglaterra y Ghana disputado en Boston.
- El incidente: Frustrado por el juego físico de los africanos, Jude Bellingham encaró al capitán ghanés, Jordan Ayew, y procedió a cubrirse la boca repetidamente en plena discusión.
- La diferencia: A pesar de la obviedad de las imágenes y de los airados reclamos del cuerpo técnico de Ghana, el árbitro principal decidió no sancionar la acción.
- El silencio del VAR: La cabina de videoarbitraje optó por no intervenir, permitiendo que el jugador del Real Madrid terminara el encuentro sin amonestaciones.
»Si no tienes nada que ocultar, no te cubres la boca cuando le hablas a alguien. Es una cuestión de respeto», declaró recientemente el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, defendiendo la rigurosidad de la norma.
La Circular 33 de la IFAB para la Copa Mundial de 2026 regula de forma oficial el nuevo numeral 12.4, dejando el marco normativo de la siguiente manera:
Regla 12 (Faltas y Conducta Incorrecta)
Numeral 12.4: Expulsión por ocultamiento de expresiones en confrontación
«Los jugadores, suplentes o jugadores sustituidos deberán ser expulsados si se cubren la boca (con la mano, el brazo o la camiseta) al dirigirse a un adversario de manera provocadora, burlona u ofensiva, o en una situación provocadora, ofensiva o de burla.»

¿Por qué se midió con distinta vara?
La gran diferencia entre ambos escenarios radica puramente en la interpretación arbitral y la evaluación del contexto. Según analistas internacionales, los jueces del Inglaterra-Ghana consideraron que la conversación no tenía el grado de hostilidad suficiente para ameritar una roja directa, un argumento que ha sido calificado como un «doble rasero» por medios europeos como RMC Sport y el diario británico The Sun.
La respuesta en Sudamérica no se hizo esperar. La Federación Paraguaya de Fútbol (APF) presentó una enérgica queja formal ante la FIFA, exigiendo explicaciones por la inconsistencia técnica y acusando una evidente desigualdad de criterios en la aplicación del reglamento en la máxima cita del fútbol.



