La euforia por la histórica clasificación de la selección española a la final de la Copa Mundial de la FIFA 2026 se vio empañada durante la madrugada de este miércoles para el delantero Lamine Yamal. El sistema de seguridad privada de su residencia, ubicada en el exclusivo municipio de Esplugues de Llobregat, logró frustrar un intento de robo con fuerza apenas unas horas después del triunfo de España ante Francia.
Madrugada de tensión: El operativo de seguridad
El incidente ocurrió alrededor de las 4:00 horas (hora local). Mientras el futbolista y su entorno asimilaban la victoria de 2-0 en las semifinales mundialistas, la alarma de la vivienda se activó al detectar actividad sospechosa en el perímetro exterior.
Según reportes de fuentes policiales, el asalto se desarrolló bajo el siguiente patrón:
- La intrusión: Dos individuos encapuchados lograron escalar el muro exterior que delimita la propiedad.
- La detección: El equipo de vigilancia privada, mediante el sistema de cámaras de circuito cerrado, avistó de inmediato a los intrusos en los jardines.
- La huida: Al verse descubiertos por la rápida respuesta de los agentes de seguridad, los sospechosos abortaron el asalto y huyeron a pie del lugar sin lograr ingresar a la estructura principal de la vivienda.
Reporte oficial: No se registraron pérdidas materiales, daños a la estructura de la vivienda ni personas lesionadas durante el suceso.
Mossos d’Esquadra investigan una posible ola de robos
La policía autonómica de Cataluña, los Mossos d’Esquadra, junto a su División de Investigación Criminal (DIC), se han hecho cargo de las pesquisas.
Las autoridades sospechan que no se trata de un hecho aislado dirigido exclusivamente contra el futbolista, ya que se reportó al menos otra tentativa de robo en una residencia cercana de la misma zona residencial durante la misma madrugada. La principal hipótesis apunta a una banda organizada que aprovecha la atención mediática de los partidos de alta categoría para asaltar las viviendas de los deportistas de élite.
La propiedad donde ocurrió el incidente es la conocida mansión que perteneció en su momento a la cantante Shakira y al exfutbolista Gerard Piqué, un inmueble blindado con altos estándares de seguridad que, en esta ocasión, resultaron determinantes para evitar el robo.



