En una visita sin precedentes, el Encargado de Negocios de la Embajada de Estados Unidos en Guatemala, Jorgan Andrews, recibió a una delegación de altos funcionarios, destacando que «cuando Estados Unidos asume un compromiso, actúa».
Andrews enfatizó que «no estamos aquí para hablar del problema, estamos aquí para resolverlo junto con Guatemala», subrayando el firme propósito contra el crimen transfronterizo.
La embajada de Estados Unidos en Guatemala destacó que por primera vez, cinco fiscales federales, nombrados por el presidente Trump, y fiscales principales de nueve distritos federales de los Estados Unidos visitaron Guatemala al mismo tiempo.
Compromiso bilateral y contundencia contra la impunidad
Esta visita impulsa la política de la Administración Trump de eliminar a los cárteles y a las organizaciones criminales transnacionales, asegurar las fronteras y proteger a los ciudadanos estadounidenses contra las amenazas transnacionales.
Su presencia en el país refleja la seriedad con la que el gobierno de los Estados Unidos aborda el crimen transnacional y nuestro compromiso de enfrentarlo junto con Guatemala, persiguiendo a los narcotraficantes y a los traficantes de personas, a sus facilitadores y a quienes les brindan protección, incluidos los políticos vinculados al narcotráfico.
El Encargado de Negocios fue enfático al advertir que «no hay refugio seguro para quienes se benefician del narcotráfico, la extorsión y el lavado de dinero, sin importar el cargo que ocupen».
Por su parte, el fiscal general adjunto interino de la División Criminal, Brian Skaret, declaró que «los criminales ven las fronteras como una oportunidad para actividades ilícitas, mientras que los fiscales miran más allá de esas mismas fronteras y ven socios en esta lucha», añadiendo que buscan «asegurar más extradiciones de prófugos estadounidenses y llevar a los delincuentes ante la justicia, sin importar dónde operen».

