La próxima edición del Rally Dakar, prevista para enero de 2027, se disputará fuera de Arabia Saudí a causa de los continuos ataques de los rebeldes hutíes del Yemen contra el reino árabe, según informaron este domingo los organizadores.
«El Amaury Sport Organisation (A.S.O.) y Saudi Motorsport Company (SMC) han decidido conjuntamente que el Dakar Arabia Saudí 2027, previsto del 1 al 15 de enero de 2027, no tendrá lugar en el reino, a raíz de acontecimientos recientes en la región», indicaron en un comunicado.
Asimismo, aseguraron que la edición de 2027 se disputará en un territorio diferente y será organizada por A.S.O., y que la ubicación se anunciará «en los próximos días».
No obstante, afirmaron que esta decisión es «excepcional y puntual», y que se ha tomado en «estrecha» coordinación con la Federación Saudí de Automovilismo y Motociclismo (SAMF) y cuenta con el respaldo de la Federación Internacional del Automóvil (FIA) y la Federación Internacional de Motociclismo (FIM).
En el comunicado se señala que A.S.O. mantiene un «contacto directo» con los competidores, los equipos y los socios «para brindarles apoyo durante esta transición».
Mientras, garantizó que Arabia Saudí albergará el Dakar 2028, «una edición histórica» que conmemorará el 50º aniversario del rally, que se ha disputado siete veces en ese país.
«Ambas organizaciones ya están trabajando conjuntamente para convertir este hito en un momento excepcional tanto para el Dakar como para el reino, con el compromiso compartido de ofrecer, una vez más, un evento emblemático de categoría mundial que cumpla con los más altos estándares», añadió.
Esta decisión se suma a la larga lista de eventos tanto deportivos como culturales que el reino ha cancelado por los ataques de los insurgentes yemeníes, entre ellos el rally en la ciudad de Yeda que se iba a disputar el próximo noviembre.
Arabia Saudí lidera la coalición militar que lucha contra los hutíes a favor del Gobierno yemení reconocido internacionalmente.
La escalada comenzó en verano cuando el Ejército yemení se atribuyó un ataque contra el aeropuerto internacional de Saná, lo que provocó una respuesta de los hutíes y una ofensiva por ambas partes sobre el terreno en el Yemen, reanudando así un conflicto que data de hace más de una década pero que estaba congelado por una tregua desde 2022.

