Un duelo de alta tensión marcó este fin de semana la Liga Nacional, donde los Príncipes Azules demostraron que su visita al oriente del país no era un trámite cualquiera. Desde el arranque, los visitantes dejaron claras sus intenciones ofensivas en el Estadio David Cordón Hichos, incomodando por completo a un cuadro local que jamás encontró el rumbo táctico ni la claridad necesaria en la cancha.
La primera mitad estuvo marcada por la fricción y reclumos airados desde el banquillo local pidiendo un penal que los árbitros ignoraron por completo. Cuando el primer tiempo agonizaba sin brillo ni ideas en las áreas, Juan Carlos Winter apareció de sorpresa al minuto 45 para romper el cero y mandar a los suyos al vestuario con una ventaja psicológica vital.
El complemento arrancó con vértigo puro sobre el césped oriental. Apenas se jugaba el minuto 46 cuando José Francisco Almanza se elevó con categoría en el área chica para conectar un frentazo letal que firmaba el empate parcial, desatando la efímera alegría de la afición local que soñaba con la remontada en casa.
La respuesta visitante no tardó ni un suspiro en llegar al marcador. Tan solo tres minutos después, al 49′, Janderson Kione Pereira aprovechó un resquicio defensivo y sacó un derechazo inapelable para estructurar el 1-2 definitivo, devolviéndole el mando a los cobaneros y congelando los ánimos en las gradas del reducto guastatoyano.
Estrategia y resistencia bajo presión
Con el resultado a favor, los príncipes azules administraron las acciones, aunque perdonaron el tercero en los botines de Steven Paredes, quien perdió un mano a mano clave ante el arquero Rubén Escobar al minuto 86, dejando abierta una mínima ventana de esperanza para el cierre del encuentro liguero.
En los descuentos, Guastatoya volcó todo su bloque al ataque en un último esfuerzo desesperado, pero careció de ideas claras para vulnerar el cerrojo defensivo visitante. Tras noventa y ocho minutos intensos, se consumó una nueva caída local que prolonga su mala racha, mientras Cobán celebra un triunfo de oro puro.

