El Ejecutivo mantiene el seguimiento de los recursos necesarios para atender los efectos de la sequía y garantizar la ejecución de los planes de contingencia ante una eventual prolongación de las condiciones climáticas adversas.
La vicepresidenta Karin Herrera explicó que, desde marzo, las mesas de trabajo coordinadas por la Presidencia han analizado el escenario presupuestario y las necesidades de las instituciones para responder a la situación que afecta principalmente a las regiones con pérdidas agrícolas.
De acuerdo con las proyecciones presentadas por el Ministerio de Ambiente, las condiciones de sequía podrían extenderse hasta junio de 2027, por lo que las autoridades consideran necesario mantener la planificación y el monitoreo durante los próximos meses.
Herrera señaló que el seguimiento se realiza mediante las coordinaciones del Consejo Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional (CONASAN), así como de los gabinetes específicos de desarrollo social y económico.
A través de estos espacios se prevé evaluar el comportamiento de las condiciones climáticas y determinar las acciones que deberán implementar las distintas instituciones para atender las necesidades de la población afectada.
La vicepresidenta también indicó que se ha instruido a las carteras involucradas para que aseguren el financiamiento de sus planes de contingencia, de manera que puedan contar con los recursos necesarios ante una eventual extensión de la emergencia.
El Gobierno mantiene así el monitoreo de la situación hídrica y de sus posibles efectos sobre la producción agrícola, la disponibilidad de alimentos y las condiciones de vida de las comunidades más afectadas.

