Pese a los riesgos derivados de conflictos internacionales y la volatilidad de los mercados globales, las autoridades financieras consideran que la economía guatemalteca mantiene condiciones de resiliencia para enfrentar posibles impactos externos.
Entre los principales factores que respaldan esta perspectiva se encuentra el flujo constante de remesas familiares enviadas por guatemaltecos que trabajan en el extranjero. Estos recursos representan un importante soporte para el consumo y la actividad económica del país.
A este factor se suma la inversión privada, tanto nacional como extranjera, que contribuye a mantener el dinamismo de distintos sectores productivos y a generar nuevas oportunidades de crecimiento.
El tercer elemento señalado es la ejecución del gasto público, especialmente en proyectos estratégicos de infraestructura, que pueden impulsar la actividad económica y mejorar las condiciones para la inversión.
Las autoridades financieras consideran que la combinación de estos tres factores puede ayudar a Guatemala a amortiguar los efectos de un entorno internacional marcado por la incertidumbre y la volatilidad.

