EN VIDEO | Calles de Paraguay estallan en fiesta histórica tras eliminar a Alemania

Escrito el 30/06/2026

No se recuerda una noche así en la tierra del «pundonor guaraní». Minutos después de que el penal cobrado por José Canales inflara las redes en Boston, las calles de todo Paraguay se transformaron en un hervidero de euforia, cánticos y lágrimas. La victoria por penales (4-3) ante la poderosa Alemania en el Mundial 2026 desató una marea humana que tomó por asalto las principales avenidas del país en una celebración que promete durar hasta el amanecer.

Desde el centro histórico de la capital hasta las fronteras más lejanas, el grito unísono de «¡Paraguay, carajo!» borró cualquier rastro de la habitual calma nocturna.

El centro de Asunción, un mar de camisetas albirrojas

El epicentro de la locura colectiva se concentró en el centro de Asunción. La mítica Calle Palma y los alrededores del Panteón Nacional de los Héroes quedaron completamente colapsados por miles de aficionados que, ataviados con las camisetas albirrojas, banderas tricolores y bombos, convirtieron el asfalto en una gigantesca pista de baile.

Los vehículos atrapados en el tráfico no avanzaban, pero a nadie le importaba: los conductores se bajaban a festejar sobre los techos de sus automóviles, uniendo sus bocinas al ensordecedor ruido de los petardos y la pirotecnia que iluminaba el cielo paraguayo. Las escenas de desconocidos abrazándose y llorando de emoción se repitieron en cada esquina, reflejando el desahogo de un país que vuelve a codearse con los gigantes del fútbol mundial.

Delirio en el interior y la «Garra Guaraní» en lo más alto

La fiesta no fue exclusiva de la capital. Reportes en directo y transmisiones en redes sociales mostraron caravanas interminables de motocicletas y camionetas repletas de hinchas en Ciudad del Este, Encarnación y San Lorenzo. En los barrios, las familias sacaron los parlantes a las veredas para musicalizar una noche donde el consumo de bebidas y la música folclórica mezclada con cánticos de cancha se convirtieron en el denominador común.

«Esto es algo que le vamos a contar a nuestros hijos. Sufrimos contra una potencia, nos empataron, pero la garra guaraní nunca muere. ¡Hoy no duerme nadie!», gritaba un aficionado en medio de las transmisiones televisivas locales, con la voz completamente quebrada.

El comercio informal también vivió su propia mina de oro, agotando en cuestión de minutos cualquier réplica de la camiseta de la selección o bandera disponible. Paraguay no solo clasificó a los octavos de final del Mundial 2026 eliminando a una tetracampeona; le regaló a su gente una de las movilizaciones populares más genuinas, alegres y multitudinarias de su historia reciente.