La jornada del pasado lunes 22 de junio quedará grabada en los libros de oro de la Copa del Mundo. En un auténtico festival de artillería pesada, tres de los más grandes goleadores del planeta —Lionel Messi, Kylian Mbappé y Erling Haaland— sacudieron el torneo firmando sendos dobletes con sus respectivas selecciones, desatando un combate feroz en la tabla de cañoneros.
Argentina 2-0 Austria: «The Goat» reclama el trono histórico
El espectáculo comenzó con la campeona del mundo consolidando su poderío. Lionel Messi se encargó de liderar la victoria de la Albiceleste por 2-0 ante Austria. El astro de Rosario frotó la lámpara por partida doble, una exhibición magistral que no solo aseguró los tres puntos para Argentina, sino que lo encumbró como líder solitario de goleo del certamen con 5 anotaciones y, de paso, lo catapultó como el máximo artillero en la historia de las Copas del Mundo.
Francia 3-0 Irak: Mbappé impone su jerarquía en Filadelfia
Por su parte, la selección francesa no tuvo piedad frente al combinado de Irak en una exhibición de contundencia que terminó 3-0 a favor de «Les Bleus». Kylian Mbappé comandó el ataque galo en territorio de Filadelfia firmando un doblete espectacular que desbarató por completo la resistencia asiática. Con estas dos nuevas anotaciones, el astro del Real Madrid llegó a 4 goles en la competición, metiéndose de lleno en la pelea por la Bota de Oro y demostrando que Francia mantiene intacta su chapa de candidata al título.
Noruega 3-2 Senegal: El «Androide» impone su ley
Poco después, Erling Haaland dio continuidad a la sinfonía de goles en un vibrante partido donde Noruega superó 3-2 a Senegal. El atacante del Manchester City se destapó con dianas en los minutos 48′ y 57′, rompiendo las líneas defensivas de los africanos. Con este segundo doblete en lo que va de la competición, el letal delantero dejó a Noruega al borde de la clasificación y sumó su cuarto tanto en el torneo.
Batalla histórica
Esta triple exhibición de poderío no solo deja claro que estamos ante una de las Copas del Mundo más voraces de la historia reciente, sino que abre de par en par un debate generacional apasionante. Mientras Lionel Messi estira su leyenda en el Olimpo de los Mundiales aferrándose al trono con garras de líder absoluto, Kylian Mbappé y Erling Haaland devoran récords a una velocidad de vértigo, decididos a reclamar el relevo definitivo.
Con la fase decisiva del torneo a la vuelta de la esquina, el pulso entre estos tres gigantes de las redes promete ser un espectáculo de antología; una batalla sin cuartel donde cada gol cotiza a precio de oro y donde solo uno podrá coronarse como el rey indiscutible del planeta fútbol.



